Declaración de principios

Soy una persona independiente y fuerte. Como una planta que sobrevive en invierno y florece en primavera.

Me gusta cuidarme y cuidar de las personas que quiero. Cuido el jardín de mi vida, cuido a las personas que quiero regando con ternura y pasión cada relación de la que formo parte.

Podemos tener una relación juntos, pero no quiero que sea como cualquier relación.

Es indiferente si la relación es de amor, amistad, de trabajo o simplemente casual o temporal. Pero es nuestra relación y me gustaría que hubiera una diferencia.

Ésta diferencia está en que para formar parte de mi vida debes respetar que tengo unos principios que me definen y que son importantes para que nuestra relación sea sana y satisfactoria:

  • No busco en ti que llenes ningún vacío. Mi vida está llena de personas y situaciones geniales. Soy una persona sana física y emocionalmente. No tienes que sustituir a nadie, ni curarme de nada. No necesito que llenes mi tiempo. Tengo responsabilidades, inquietudes, amistades y aficiones suficientes como para que no me basten las horas para hacer todo lo que me gustaría. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir mis responsabilidades y las tuyas, mis inquietudes y las tuyas, mis amistades y las tuyas, mis aficiones y las tuyas en el punto que a ambos nos satisfaga.

  • No busco en ti que soluciones mis problemas. He tenido muchos, y salido airosa de ellos. Unas veces me ha ido bien, y las otras he aprendido de mis errores. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir mis problemas contigo, y que compartas los tuyos conmigo, ser un equipo que mejora las circunstancias, y que se apoya en los errores, aprendiendo juntos esto tan difícil que es vivir.

  • No busco en ti amor incondicional. El amor está siempre condicionado a las personas que lo comparten. No necesito grandes demostraciones, ni situaciones dramáticas. Sin embargo, si me amas, deseo que piensen en mí cada día como un motivo para sonreír, y me lo hagas saber. Deseo que confíes en mí, y me lo hagas saber. Deseo que si surgen dudas o necesitas hablar, me lo hagas saber. Deseo que te sientas feliz por compartir la vida conmigo, y me lo hagas saber. Te aseguro que si te amo, yo te haré saber que eres un motivo para sonreír, que confío en ti, que te deseo, y que me siento feliz por compartir tu vida conmigo.

  • No espero que te quedes para siempre. La vida cambia. Las circunstancias cambian. Las personas cambian y las relaciones cambian. Comprenderé la evolución de tu vida, de tus necesidades, de tus inquietudes y de tus sueños. Estaré ahí para ayudarte siempre a lograr tus objetivos, apoyarte en tus decisiones y favorecer que crezcas como persona. Si en algún momento decides continuar tu camino sin mí a tu lado, lo respetaré y guardaré nuestros recuerdos en el mejor cofre, que es mi corazón latiente. Siempre que lo desees mi puerta estará abierta con una sonrisa. Deseo que si en algún momento mi vida cambia, o yo cambio, o cambian mis sueños e inquietudes, también lo respetes. Si sigo un camino en el que nuestra relación se distancia, deseo que lo respetes y guardes mis recuerdos con cariño, y si puede ser, que dejes aunque sea una ventana a la que asomarme para saber de ti porque siempre serás importante para mí, pase el tiempo que pase.

  • Finalmente, no busco en ti la felicidad. La felicidad es un traje a medida que sólo puede confeccionar uno mismo. Yo soy consciente de ello y me cuido emocionalmente para ser feliz, independientemente de que formes parte de mi vida. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir esa felicidad contigo, formar parte de tus motivos para ser feliz, y que formes parte de mis motivos para ser feliz.

Las relaciones deberían ser así. Claras, sinceras y realistas. Llevadas con sabiduría y afecto. Como la naturaleza: todo fluye en armonía.

Si estás dispuesto/a a respetar y compartir mis principios… ¡Bienvenido/a a mi vida!

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

“49 Charcos de tinta” de David Esteban

Hoy pongo a vuestra disposición más que un libro un tesoro de la poesía contemporánea.

Se trata de “49 Charcos de tinta” del escritor David Esteban Andreu.

Hacía tiempo que unas palabras, unos versos bien hilados, una retórica tan exquisita no me deleitaba de una manera tan intensa.

Los poemas que conforman la obra son extraordinarios: desde el corazón, agarrando el alma con fuerza y con dulzura, transmitiendo la inquietud y serenidad justas para expresar el equilibrio entre los sucesos cotidianos y las increíbles emociones que los acompañan.

Las temáticas de siempre (el amor, el desamor, la vida) reinventadas en rimas sencillas que arrasan los pensamientos y embelesan.

Una obra maestra digan de los autores clásicos.

Os dejo unos versos para que podáis juzgar por vosotr@s mism@s:

“Si alguna vez…

Si alguna vez hubiéramos sido

lo que nunca fuimos o lo que nunca seremos,

hubiéramos paseado , no lo dudo, mariposas

y nerviosas sonrisas de manos inquietas.

Y habríamos sido tormenta de sentimientos,

y relojes derrotados, tristes, sin saber qué hacer.

Hubiéramos sido un millón de noches en vela,

y también mil tardes apestando a rutina.

Habríamos sido, por más que me pese,

como otros tanto: tardes y veranos,

una, o cuatro fiestas,  una vez al año.

Hoy tú con los niños y mañana yo.

Costumbre y ternura,

tenue mansedumbre,

familia y colchón.

Todo eso seríamos si hubiéramos matado la sombra de la duda.

Si hubiéramos cogido aquel incierto tren.

Si hubiéramos respondido a la pregunta de “¿Y si…?”.

Todo eso habríamos sido tú y yo.

Prefiero soñar con la incertidumbre.”

Espero que os guste.

Un abrazo afectuoso, Sara

Fiel

Habían cientos de candados en el puente.

Todos y cada uno de ellos representaba una promesa de amor eterno entre dos personas. Un amor perfectamente equilibrado entre el cariño, la pasión y la confianza.

Es extraño como en ocasiones la vida da vueltas y giros inesperados y lleva a las parejas a situaciones que, de entrada, nadie consideraría como probables, y sin embargo se presentan y desmontan los compromisos de afecto sempiterno, convirtiendo los sentimientos en algo pasajero y efímero.

Imaginemos una pareja: se conocen, se enamoran y pactan todo un futuro juntos que prevén único, especial y feliz.

Ojalá siempre fuera tan sencillo… Pero podría pasar que uno de ellos conociera a otra persona, y se enamorase. ¿Debería seguir con su promesa inicial? ¿Debería abandonarla e iniciar una nueva promesa con su nuevo amor? ¿Qué garantía hay de que, en tal caso, no pudiera volver a suceder a alguno de los dos que se enamoren en cualquier otro momento de cualquier otra persona?

En todo caso continuar una relación cuando no se ama, es una cárcel de amargura y tristeza.

También podríamos imaginar otro escenario: ambas personas de la pareja se aman, pero uno de ellos decide en esta era de postmodernidad y relatividad de conceptos, mantener relaciones fuera de la pareja con otra u otras personas, sin el conocimiento o aprobación de su compañero o compañera. ¿Debería seguir con su promesa inicial? ¿Debería abandonarla e iniciar una vida más libertina acorde a sus ideales sexuales? ¿Qué garantía hay de que, en tal caso, pudiera encontrar personas adecuadas con las que mantener este tipo de relaciones sin que generase problemas emocionales a nadie?

En todo caso continuar una relación en la infidelidad se transforma en un sinsabor de angustia y culpabilidad, y en un pozo de lujuria desencaminada.

En otra tesitura imaginemos dos personas enamoradas una de la otra. Además ambos creen en la fidelidad (o la infidelidad) en la misma medida. Se compenetran rozando la perfección. Pero nunca se confiesan su amor por falta de confianza en la reciprocidad. E incluso en la mejor de las expectativas al principio de la relación se expresan con frecuencia e intensidad su amor desmedido, pero el hábito y el exceso de confianza hacen que con el tiempo dejen de hacerlo, porque dan su amor y afecto por supuesto. ¿Deberían seguir con su promesa inicial? ¿Deberían abandonarla para volver a valorar los sentimientos que les unieron y les instase a manifestarlos de nuevo? ¿Qué garantía hay, en tal caso, de que no se volviera a repetir en breve la tediosidad de la certidumbre y el consecuente abatimiento del frenesí?

En todo caso continuar una relación en la que se ama y se es fiel, pero no se siente amado acaba matando la ilusión y el entusiasmo.

La ausencia de las palabras adecuadas impediría que esa relación se afianzase y mantuviese el necesario deseo y confianza.

Conclusión: no hay garantías de nada en ninguna relación.

La mayoría de parejas se acaban por falta de amor u amor por otros, falta de pasión o pasión por otros, y falta de sentirse amado. De momento no se ha dado el caso en que una pareja se acabe por exceso de amor, pasión o demostraciones y palabras de afecto.

Mantenerse fiel a uno mismo facilita en gran medida alcanzar la felicidad en pareja o sin ella. Fidelidad a uno mismo en lo que respecta a quien amamos, con quien nos acostamos, en quien confiamos y como demostramos nuestro amor.

Amar, dejar fluir la pasión, confiar y expresar todo ello son las claves para que los candados que las promesas de amor eterno algún día se hicieron no se rompan y acaben vacías, como su reflejo fugaz en el mar.

Fotografía y texto de Sara de Miguel

Antisocial

Me miras y me dices que odias a los gatos.

No lo creo.

Pienso que simplemente te sientes demasiado identificado con ellos.

Dicen de ti que eres antisocial, que no te gusta la gente.

También lo dicen de los gatos y sólo es que desconfían de quien no conocen.

Dicen que eres arisco y que expresas con demasiada sinceridad tus puntos de vista.

Los gatos se muestran intratables si no perciben buenas sensaciones,

y lo demuestran sin consideración porque no les preocupa lo que piensan los demás.

Los gatos son independientes, buscan tener su espacio y valoran su libertad.

Tú necesitas salir al mundo, compartir tus inquietudes y disfrutar de tener las puertas abiertas.

Los gatos siempre vuelven al hogar. Necesitan el amor de su familia. Cariño y aceptación.

Tú vuelves siempre deseando mecerte en el seno de nuestra adoración por ti.

Los gatos agradecen y retornar con su suave ronroneo el afecto que reciben.

Tú me arropas, me acaricias y me susurras al oído que soy tu vida.

Quizá odias a los gatos.

Quizá eres un gato que se siente incomprendido en un mundo de humanos.

Quizá eres el humano-gato más adorable del mundo.

Gracias por existir y ser así.

 

Texto de Sara de Miguel.

Dibujo cedido por jb70g.

¡Feliz día!

Gracias a la música

 

Vivo la vida

con sus muros y sus dificultades

como si fuera una bella melodía.

Bailo a su son,

me deslizo entre sus notas,

vuelo libre como un pájaro

gracias a la música.

Me entrego a ella

sin zozobra,

vivo mecida en su regazo

y me devuelve, apasionada,

una sonrisa en canción convertida.

El más hermoso arte

que me hace vibrar el corazón

y convierte mi alma

en una hermosa sinfonía.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

Quisiera no amarte tanto

Quisiera no amarte tanto,

como si fueras la estrella del firmamento

que debo seguir.

Tan intensamente

que cuando no te siento

deliro en sueños

 y sin aliento quedo en un sinvivir.

Quisiera no amarte tanto

para que no me dolieras así.

Quizá manteniendo las distancias me protegeré.

O arderé en el infierno por no serme fiel,

o lloveré como lágrimas en la tormenta,

efímera y fútil,

cenizas en el hielo que nadie puede ver…

 

 

Se busca poeta

“Se busca poeta.

Persona que sienta y haya sentido tantas emociones que pueda escribir de ellas.

Imprescindible experiencia en sentimientos profundos y amplio conocimiento del uso de la palabra.

Que haya sentido intensamente el amor y ello le haya dado sentido a su vida.

Que haya sentido desamor y le haya hundido en un pozo oscuro de desesperación.

Que haya sentido la tristeza más intensa imaginable y por ello las lágrimas hayan brotado de sus ojos descontroladas.

Que haya sentido un miedo terrorífico, mayor que cualquier pesadilla, y se haya refugiado en un rincón oscuro de su mente, huyendo a hurtadillas de la mundana cotidianidad de vez en cuando para poder convivir con él.

Que haya sentido alegría y felicidad hasta desbordarse en sonrisas que sólo los que abrazan la locura pueden comprender.

Que sea capaz de describir, en rima, cualquier cosa. Por ejemplo, el rocío que se adhiere a los pétalos de las flores al amanecer, descifrando los pequeños entresijos de la naturaleza que nos arrebatan el aliento y que ninguna ciencia acierta a esclarecer.

Horario flexible. Las emociones no tienen horario, los desvelos y los desvaríos no se pueden programar. Preferentemente con insomnio, pues las palabras que dan sentido a las emociones pueden encontrar la inspiración en cualquier momento, a cualquier hora, cualquier día de su vida.

Disponibilidad inmediata. La inmundicia y la belleza más extraordinarias están sucediendo ya. No admiten demoras.

Buena remuneración. Salario que incluye dietas, desplazamientos y extras para encontrar el aliento que induce a las poesía. Porque el mundo se nutre de ella. Las personas necesita la poesía tanto como el aire que respiran, y por ello deberían tener un alto valor asignado. De modo que la gratificación no será únicamente la satisfacción personal de aportar el arte de transformar en palabras, en versos, estrofas y poemas las vicisitudes reales o imaginarias que hacen latir los corazones inquietos de los poetas.”

 

———-  OJALÁ ALGÚN DÍA LOS POETAS

TENGAMOS EL RECONOCIMIENTO

QUE MERECEMOS

Y NUESTRA EXCEPCIONAL TAREA

SE VEA RECOMPENSADA.

OJALÁ ALGÚN DÍA SE BUSQUEN POETAS ———–

Más poesía de la autora en “Komero“.

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

¡Feliz día!

Detalles

Aprovechando la fecha “señalada” del calendario, que nos invita a manifestar nuestro amor, comparto una reflexión sobre un tema importante en las relaciones: la atención a los DETALLES. Y de ahora en adelante en el presente texto donde pone relación quisiera generalizar a cualquier persona por la que sintamos afecto de nuestra vida (pareja, hijos, otros familiares, amistades, etcétera).

Cada persona siente, vive, piensa y se comporta diferente. Por lo tanto la importancia que le da a los detalles será diferente.

Si la otra persona de tu relación no es detallista y te gustaría que lo fuera, díselo, y dale opciones y alternativas para que sepa cómo hacerte detalles que te resulten significativos para ti. O al contrario, si no eres detallista y la otra persona sí, pregúntale si eso le supone malestar, y qué podrías hacer para que se sienta mejor. Básicamente favorece la comunicación.

Los detalles son una manera preciosa de reforzar a las personas con las que tienes algún tipo de relación afectuosa, y de que la otra persona te refuerce. Es una manera de demostrar interés y generar emociones positivas intensas. Pero también es una inversión de tiempo, esfuerzo y (cuando son materiales) dinero, por lo que asegúrate de que ambos expresáis vuestros gustos y apetencias respecto a los detalles.

No olvides que hay detalles que son gratis: los halagos y alabanzas.

No desaproveches la oportunidad de reconocer a las personas que estimas todo lo que te gusta de él o ella. Habla de lo que no te gusta o te genera malestar en pequeño (mediante la crítica constructiva y las discusiones positivas), y habla de lo que te gusta y te hace sentir bien en grande (mediante los halagos, las alabanzas y los refuerzos).

Recuerda que somos lo que hacemos: si tus hábitos comunicativos y conductuales tienden a generar malestar, generas y activas huellas de memoria negativas. Si, por el contrario, tus hábitos comunicativos y conductuales tienden a generar bienestar, generas y activas huellas de memoria positivas.

Una relación sana, estable y satisfactoria es en la que el bienestar del otro es igual de importante que el tuyo, y viceversa. Tú eres el responsable de tu parte, y tú eliges cómo deseas que se sientan los demás respecto a ti.

Al final lo único importante no es ser, ni tener, relaciones perfectas, es ser y hacer relaciones FELICES.

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

Extraído y adaptado de “¿Es el enemigo? La eficacia de comunicarte”.

¡Feliz día!

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