Biblioterapia para cuidadores: “13 Almas”

 

Desde “Para cuidadores: consultoría psicosocial para cuidadores” han dedicado unas hermosas palabras para mi libro “13 Almas”, haciendo una bonita reseña y una recomendación dentro de su propuesta “Biblioterapia: los libros nos sanan”, título con el que siento una gran identificación por la gran verdad que hay tras ella.

En los momento de miedo, angustia y cansancio que vive el cuidador un buen libro, en el que se sienta reflejado y pueda normalizar y sentir libremente sus propias experiencias, existe una parte de sanación: percibir el apoyo imprescindible y necesario para continuar su ardua tarea.

Os animo a que visitéis su página, un lugar acogedor en el que encontrar consuelo y recursos para todos aquellos cuidadores que dedicamos tiempo y esfuerzo a mimar a los demás con cariño y paciencia.

Podéis acceder desde este enlace “Para cuidadores”.

Un saludo afectuoso, Sara.

Cuando todo acaba

Hay muchas cosas que acaban a lo largo de la vida. En ocasiones se pierden o dejan trabajos, se pierden o dejan amistades por el camino, y se pierden o se dejan relaciones.

Tendemos a vivirlo como un fracaso, a sentir ira, enfado y frustación porque no es lo que querríamos, o sentir una tristeza tan inmensa (por lo que podría haber sido) que nos bloquea y afecta a todos los niveles.

Si fuéramos capaces de cambiar de perspectiva y vivir estas situaciones como un proceso, una parte más de nuestras vivencias con su parte negativa y su parte positiva, nos ayudaríamos y ayudaríamos a los demás a seguir adelante cuando todo se acaba.

Dejarnos sentir las emociones inherentes a la pérdida y vivirlo con la naturalidad que le es intrínseca… Y de esta manera darnos permiso para volver a caminar nuestro sendero en la vida y abrirnos a las nuevas posibilidades que se nos presenten.

Los cambios y las pérdidas forman parte de nuestra existencia. Aceptarlos y centrarnos en lo que puede venir y no lo que se fue nos ayuda a continuar y afrontar las dificultades que suponen.

Cualquiera de nosotros que mire atrás verá con otros ojos lo que en su momento fue un tránsito, quizá traumático, con el que a la larga hemos aprendido a convivir y del que, sobretodo en las separaciones, nos ha brindado la oportunidad de rehacer nuestras existencias incluso con felicidad.

Cuando todo se acaba nos queda lo bonito que nos regaló el pasado y las alegrías que nos deparan el futuro.

¡Feliz día!

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

 

Tengo un beso escondido en un bolsillo

Tengo un beso en el bolsillo,

de esos que se guardan con cariño

deseoso de salir airoso

de mi boca hacia tu boca.

Te espero ansioso

en la casa azul de nuestro camino,

aquella que tantas noches

suspirar por ti me ha visto…

No veo el momento

en que te acerques sigilosa

y huela tu suave perfume de rosas,

y te intuya tan cerca

que sienta que el corazón me explota.

Y al tenerte tan próxima

no pueda evitar decirte:

“si me rozas,

aunque sea con el aire que respiras,

no podré retener

este beso tan hermoso

que tengo en el bolsillo

y danzará alborozado hasta tus labios

y se perderá entre tiernos suspiros…”

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

Escribe un poema conmigo

Somos muchos los amantes de las letras que gustamos de leer y escribir palabras rimadas.

Por ello os invito a tod@s los compañer@s de versos a que escribáis un final para este poema, que no se sabe si acaba bien o acaba mal. Dependerá de lo que los poetas quieran recitar…

“Aquella noche tempestuosa,

bajo la lluvia

y con la luna por testigo,

nos dijimos tantas cosas importantes

que cambiaron nuestras vidas…

Recuerdo el brillo arrebolado de tus labios,

la emoción de mi alma reflejada en tus ojos,

y las palabras que resuenan

y perdurarán para siempre

en nuestra memoria.

Todo ha cambiado,

nunca volverá a ser lo de antes,

ya no más amor de incertidumbre

ni más miedos que acechen nuestros sueños.

Tantos sentimientos encontrados

finalmente han tenido un final

y puedo decir que me siento…”

Decisiones

Decisiones

“… Cada decisión de nuestro presente, será las consecuencias en nuestro futuro. Cada vez que elegimos actuar intencionadamente de una manera que hace daño a los demás, tarde o temprano, nos hacemos daño a nosotros mismos. Cuanto más herimos a los demás, más nos herimos. Cuanto más hundimos a los demás en miedos, más nos hundimos nosotros. Si creas un infierno para alguien, creas tu propio infierno. Cada uno elige su vida y la de las personas que forman parte de ella.  Que sea un cielo o un infierno, es algo que cada uno elige…”.

Extraído de “13 Almas”.

¡Un abrazo y feliz fin de semana!

Fotografía y texto de Sara de Miguel

Volar a tu lado

Voy a volar alto

por encima de los campos,

de las flores más hermosas,

de los ríos caudalosos

y las montañas rocosas.

Voy a volar alto

para llegar a tu lado

y abrazarme a tu pecho

que palpita generoso

al son del tambor

del amor más verdadero:

mi amor por ti.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

Más allá del horizonte

Me apena mirarle a los ojos

y fingir no saber quien es,

quisiera volver a amarle

pero tengo miedo de sufrir.

Deseo ser suya de nuevo,

pero es mi reino el horizonte

y un cruel futuro me espera

donde acaso mi corazón deba morir.

No me quedan lágrimas para él,

pues no quiero dárselas,

más allá del océano de sus ojos

la esperanza es infinita.

La voz de mi alma

se alza en el cielo y canta

pero un lamento rompe mis alas:

es el poder del amor que grita.

Quisiera ver a través de los senderos del olvido,

cerrar los ojos y no despertar jamás

y entre sueños cautivos rememorar sus caricias,

sueños que lloran inquietos,

sólo sueños, nada más…

Le llevaré siempre conmigo

aunque sea solo entre recuerdos.

Evocaré su nombre en un cálido silencio

y cuando la imagen del espejo me sea desconocida

me encontraré a mí misma en los tristes anhelos

de los abrazos y besos

que quedaron perdidos en el pasado

cuando aún le quería.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

Sin querer

Me tropiezo contigo casi sin querer,

o debo admitir que quizá

siempre es queriendo.

Tropiezo con tus pies,

o te robo una mirada

como si fuera un ladrón furtivo

que no es digno de tu magia.

Me descuelgo por tus tirabuzones,

me enredo en el cielo esmeralda

de tu preciosa mirada,

o mi corazón palpita

y me laten hasta las entrañas

por unas pocas palabras

brotadas de tu boca tierna y delicada.

Y si emerge de tus labios una franca sonrisa

mi corazón brinca y se alboroza

como las flores recién nacidas

cuando el rocío del crepúsculo las abraza.

 

El dolor de tu ausencia

No puedo más que llorar como si tibias gotas de lluvia me inundaran

por el dolor de tu ausencia, pesado como una losa, porque jamás te he dejado de amar.

Hoy me duelen más que nunca todas las sonrisas que han brotado de mi boca desde que no estás.

En ocasiones pienso que cuando me siento feliz, aunque sea por un instante

es tan solo una ilusión, nunca una realidad, porque sin ti es imposible la felicidad.

Y me siento culpable por cada risa vivida porque no ha sido a tu vera,

y me siento inmensamente triste porque contigo no he podido compartirlas.

Y siento el vacío más intenso porque a cada segundo que pasa se desdibuja tu recuerdo

y se me resquebraja la voz porque la tuya apenas es una reminiscencia.

Y añoro ser cómplice de tus locuras y que tú fueras el de las mías.

No quiero que desaparezcas, no quiero, no puedo, perder tu recuerdo.

Deseo con tanta fuerza que sigas a mi lado que a pesar de ausencia

me aferro a ella como si en ello se me fuera la vida entera.

Por eso recurro a las palabras:

porque el día que no me quede memoria, o el día que yo ya no esté,

quiero que sigas existiendo aunque sea en forma de versos mal rimados.

Deseo que no desaparezcas nunca pues en mi corazón y en mi alma

no hay amor más verdadero que el que te profeso a ti y a tu recuerdo.

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