No te detengas. Vive con pasión.

PRINCIPIO PARA SER FELIZ II

No te detengas.

Vive con pasión.

Creces hacia el cielo como un árbol,

te transformas en mariposa,

brillas como una estrella

y destilas hermosura como una flor.

A cada paso tomas aire,

disfrutas del camino,

sueñas,

y luchas por tus sueños.”

Extraído de “9 Principios y ningún final”. ¡Feliz viernes!

Se felicita en público y se corrige en privado

“¿Conoces a alguien que no se queje nunca? ¿Has pasado más de una semana (quien dice una semana dice un día o un par de horas) sin criticar a alguien o alguna de sus acciones? Estoy segura de que no. Vivimos en una sociedad inmersa en la cultura de la crítica y la queja. Nos quejamos de todo y lo criticamos todo. A todas horas, vayas donde vayas, estés con quien estés, escuchas a alguien quejarse o criticar algo. Está aceptado socialmente quejarse y criticar, sin embargo no nos gusta ser el objeto de crítica o queja, ni nos parece bien que se nos quejen o que nos critiquen. Un poco contradictorio, ¿no crees?

Criticar y quejarse está genial, pero en su justa medida y con intención constructiva o de mejora. Y te ofrezco la posibilidad de que valores que recibir críticas y quejas no sólo es necesario, sino que es imprescindible en tu vida. Una pequeña reflexión: si nunca nadie se quejara de nada, ni criticara nada, hay muchos cambios que no se producirían. Las quejas y las críticas entendidas de una manera constructiva son motores de evaluación, de cambio y de aprendizaje a todos los niveles (tanto de evolución histórica, política y cultural, como a nivel personal).

Esto no significa que valga QUEJARSE Y CRITICARLO TODO sin ton ni son. Lo importante es saber qué criticamos, a quién dirigimos la crítica, en qué momento y lugar, y, sobretodo, con qué objetivo. Criticar por criticar, o quejarse por quejarse, puede servir de desahogo, pero poco más. Y es un desahogo que debes saber que genera HUELLAS DE MEMORIA EMOCIONALES NEGATIVAS, así que tampoco es que te favorezca su uso generalizado, a no ser que desees ir activando tus huellas de memoria emocionales negativas todo el tiempo hacia todo el mundo y todo lo que ocurre.”

Criticar o corregir en público genera emociones negativas tanto en la persona que recibe la crítica o la queja, como en las personas que os rodean en ese momento. Sin embargo, tener la paciencia necesaria para aceptar la situación, dejar que la emoción negativa que genera tu crítica o queja disminuya en intensidad, y ser capaz de aplazarla hasta el momento adecuado (en la intimidad), facilita que puedas expresarla mejor y que la persona receptora de la misma la acepte con más sosiego que en público.

Por otra parte se nos han olvidado los mimos, la comunicación en positivo, los refuerzos y la expresión de agradecimiento y de cariño, que son parte fundamental de la relación con los demás, y no sólo en privado, sino también en público.

Cuando somos niños pequeños nuestros padres nos insisten en que demos las gracias cuando recibimos algo (sea material o sea un gesto). Dar las gracias es expresar gratitud, agradecimiento o apreciación por el reconocimiento de un beneficio que se recibe o recibirá, sea del tipo que sea. A medida que crecemos nos acostumbramos a que dar las gracias no es necesario, se da por supuesto. Y no deberíamos dar nada por supuesto.

Seguro que te encanta que te agradezcan las cosas que haces por otras personas, y seguro que a esas personas también les encantaría recibir tu agradecimiento cada vez que hacen algo por ti. No es lo mismo dar por supuesto que tener la certeza. No es lo mismo que te pases días preparando una sorpresa para un ser querido, y suponer que te lo agradece, que que te diga con su propias palabras “Gracias por esto que has hecho por mí”. Tampoco es lo mismo esforzarse en hacer todas las obligaciones diarias lo mejor posible, a que alguna de nuestras personas más cercanas nos digan lo bien que lo hacemos o lo mucho que nos esforzamos.

De eso trata: de aprender a DAR LAS GRACIAS y a HACER MIMITOS COMUNICATIVOS, conductas que los adultos tendemos a dar por supuestas y que no sólo son agradables, sino que son muy necesarias para sentirnos bien con nosotros mismos, así como para que los demás se sientan cómodos a nuestro lado. Y si lo hacemos en público mejor que mejor. A todos nos gusta que nos reconozcan en privado, y más delante de otras personas, que tenemos grandes virtudes, hacemos cosas bien, tenemos atributos físicos, psicológicos y emocionales dignos de elogio. Todo ello genera HUELLAS DE MEMORIA EMOCIONALES POSITIVAS en nosotros mismos y en los demás.

El gran aprendizaje sería que hay que criticar y quejarse cuando sea necesario, pero en el momento adecuado y dirigido a la persona adecuada con las palabras adecuadas, y hay que saber agradecer y cuidar con palabras positivas siempre que se pueda. Disfrutemos de esta manera de la vida y de las personas que nos rodean, y hagamos de nuestras relaciones un mundo mejor.

Extraído de “¿Es el enemigo? La eficacia de comunicarte” de Sara de Miguel.

¡Feliz lunes!

Esta noche

“… Lo imposible es posible esta noche,

cree en mí

como yo creo en ti

esta noche…”

Una canción que me transporta a lo más profundo y hermoso del amor: la confianza.

La esencia de Smashing Pumpkins en su peculiares acordes, voz y letras.

El mensaje es claro… Cree en mí como yo creo en ti.

Amar no es más que dar el poder al otro de correspondernos y crear del mutuo amor la felicidad.

Por verte sonreír

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Antaño quedó el día que llegaste a mí

hastiado de recuerdos tristes.

Nuestras hazañas nos enlazaron por caminos exóticos

y ahora transitamos juntos en la aventura de la vida.

Hemos dejado atrás nuestros miedos

y nuestras penurias

para volver a ser felices.

He comprendido que puedo ser

una majestuosa y efímera mariposa,

o una tosca y sempiterna tortuga

siempre que mi tiempo sea contigo.

He cambiado mis utopías

porque es mejor cumplir nuestros sueños.

Puedo renunciar a cualquier obsequio

porque tú eres mi futuro.

La vida es maravillosa a tu lado

y tu sonrisa es mi mejor regalo.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

¡Feliz jueves!

El día de los hijos

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Dicen que hoy es el día de la madre.

Yo digo que se equivocan:

es el Día de los Hijos.

Sin vosotros nada tendría sentido.

Sois el motor de mi existencia,

el aliento en los momentos de flaqueza,

la mayor alegría de mi vida

y más hermoso refugio.

Dicen que ser madre es un trabajo agotador que no se paga.

Yo digo que se equivocan:

ser madre es el regalo más precioso que se pueda imaginar

y vuestras sonrisas tienen un valor que no se puede calcular.

Así que no hoy no me felicitéis.

Os felicito yo a vosotros, mis hijos,

por ser mi más grande motivo de orgullo

y mi don más preciado.