“Desconocidos” en el Premio Literario Amazon 2018

 

Queridos lectores, escritores y amantes de las letras en general,

Tengo el placer de anunciaros que participo en el Premio Literario Amazon 2018 con mi nuevo libro autopublicado “Desconocidos”.

Lo podéis encontrar en dicha plataforma en formato digital (ebook) y formato tradicional (libro de tapa blanda).

Os dejo la presentación del mismo y deseo que disfrutéis leyéndolo tanto como yo escribiéndolo.

<< Sara de Miguel, psicóloga y escritora, autora del aclamado libro autobiográfico “13 Almas”, nos sorprende con una novela basada en la historia real de un breve viaje en el que se suceden circunstancias extraordinarias y coincide con varios desconocidos que cambiarán su vida.

Una aventura imprescindible que combina el equilibrio entre el disfrute de la literatura de calidad y el crecimiento personal.

“Por mucho que yo supiera sobre psicología y sobre la enfermedad, por mucho que supiera sobre la muerte y por muchos pacientes que hubiera atendido, cuando la varita de lo desconocido, de la incertidumbre y del miedo me había tocado a mí no era más que una simple persona asustada que había perdido el control”.>>

Espero vuestras opiniones con entusiasmo.

¡Siempre es un placer compartir con vosotros mis vivencias!

Un abrazo con cariño,

Sara de Miguel

 

The Blogger Recognition Award

Sólo tengo palabras de agradecimiento para https://bienestardesdetucasa.wordpress.com por su nominación al The Blogger Recognition Award.

Debo reconocer que sus escritos son una reflexión surgida del dolor que se transforma y crea a partir de la superación. Mi enhorabuena por su trabajo.

Desde mi más modesta experiencia como escritora, psicóloga y bloggera sólo tengo una propuesta al mundo: amen y compartan su amor con actos y palabras. Aunque pueda parecer un tópico el amor mueve el mundo, y gira gracias a ese que repartimos.

Aprovecho para nominar a compañer@s de letras que merecen éste y otros muchos reconocimientos a su labor:

  1. Desde el cielo
  2. Paula de Grei
  3. Tejiendo las palabras
  4. Alicia Adam
  5. Entre suspiros y un café
  6. El Blog de Lídia
  7. No9 Interiorismo y decoración
  8. Alquimia con palabras
  9. Hazme poeta

Un cariñoso abrazo para compañer@s y lectores. ¡Feliz día!

Sara

Tienes una mirada

Me gustaría que las miradas de amor

tuvieran notificación como los mensajes:

“Tienes una mirada”.

Así sabrías cuántas veces me pierdo en tus ojos,

en el perfil de tu nariz,

en tus labios hermosos

y en la luz que surge de tu alma.

Sería increíble que supieras cuánto te adoro:

que por un efímero momento

supieras de mi afecto sempiterno,

tan eterno y tan etéreo

como la elocuencia de mis palabras.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

¡Feliz día!

 

Barco a ninguna parte

Me pregunto dónde van las palabras de amor que no se dicen.

Si se quedan en las miradas silenciosas de los enamorados,

o se embarcan en un venturoso viaje hacia ninguna parte.

Si se mueren como vetustas galaxias en las sonrisas mal disimuladas,

o surcan el mar embravecido de la incertidumbre.

Si desaparecen como en los trucos de magia

o arriban las orillas de exóticos parajes como tu cuerpo.

Me pregunto dónde van las palabras de amor que no se dicen:

si laten enfurecidas en el corazón hasta disiparse

o mueren en el cementerio del que nacen los versos de los poetas…

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

¡Feliz día!

Tumbada en la luna

Y me tumbo en la luna

mirando el césped.

¡Qué mala costumbre que tengo,

dicen, de ponerlo todo del revés!

Peor pienso que sea ponerlo

siempre todo del derecho,

donde se ve igual

y no hay diferentes perspectivas.

Y yo aquí bien cómoda,

en mi mullida luna,

miro abajo y veo el jardín de mi casa.

Mis vecinos, los pueblos colindantes,

las ciudades, las extensas tierras

y los inconmensurables mares.

¡Qué pequeñita soy cuando estoy

tumbada en la luna mirando el césped!

Tranquila, quebrantándome en una sosegada soledad

que me da la mano y me acompaña

en mis excursiones nocturnas

a mi rincón oscuro.

Porque la luna es oscura,

sólo que desde la tierra

la vemos rebosante de luz

porque el sol se refleja en ella.

¡Qué curioso cómo cambian las cosas

cuando uno mismo es el que cambia!

Cuando cambias de posición,

de idea, de entorno y de camino.

Son momentos de cambios.

Todos atesoramos momentos

que de una u otra manera

marcaron un antes y un después en nuestras vidas.

Hay momentos tristes y abrumadores,

como cuando pierdes a una persona que quieres,

y hay momentos inundados de felicidad,

como cuando encuentras tu amor

reflejado en las personas que amas.

La extraña función matemática de la concatenación

de todos esos momentos es el aquí y ahora.

Y si echas la vista atrás,

y te tumbas conmigo un ratito, de la mano,

en la luna a mirar el césped,

podrás sentir como todos esos momentos

conforman tus recuerdos.

¡Es una pena no poder guardarlos todos en la memoria!

Porque parece increíble pero los recuerdos se van.

No sabemos dónde, pero se van… Lentos y discretos.

Y si uno no hace un verdadero esfuerzo por mantenerlos vivos

simplemente se esfuman.

Si piensas con detenimiento en algún momento especial de tu vida

te darás cuenta de que ya no es el mismo momento que fue.

No lo ves nítido, ya no percibes su olor,

apenas oyes aquellas palabras que entonces fueron tan importantes,

todo es borroso y desdibujado

porque todas las experiencias que vivido desde que ocurrió

lo han modificado a la vez que tú cambiabas.

Porque todos cambiamos.

Piensa en dónde creías que estarías hoy, en este instante,

hace un mes,

hace un año,

hace diez años,

hace viente años o más.

¿Te imaginas ser quien eres?

¿Estás dónde creías que estarías?

¿Tu vida es la que concebiste en aquellos momentos?

No significa que quienes somos o donde estamos

sea mejor o peor de lo que hubiéramos imaginado,

pero estoy segura de que es diferente.

Somos como una cometa libre a merced del viento.

Nosotros ponemos las alas y la vida el cielo

y lo surcamos en ocasiones a voluntad

y muchas otras simplemente bailamos entre las nubes

e intentamos que no nos queme el sol abrasador

o no perdernos en las brumas tenues de la noche.

Súbete conmigo a la luna,

yo te enseñaré a mirar el césped

desde mi rincón oscuro

y lleno de calidez

para que no olvides

quien fuiste,

quien eres

y quien quieres ser…

Es mejor quemarse que apagarse

Si hubiese una canción para definir la palabra melancolía sería ésta (Hey Hey, My My).

Una interpretación sencilla y emotiva del gran Neil Young.

Un letra cuanto menos controvertida. Intensa y sentimental.

Una frase con un significado idóneo para la reflexión:

“Es mejor quemarse que apagarse”.

 

Feliz día,

Sara de Miguel

Amor secreto

montaña

He sobrevolado las cumbres más altas,

las cimas alejadas más de la civilización,

para esconder mi secreto entre sus recónditos parajes

entre las nubes de algodón.

Allí reposan ahora mis sueños:

besarte con ternura,

amarte con pasión

y quererte sin medida.

Quedará mi confidencia entre el cielo límpido

y la hermosa tierra,

allí donde no puedas ni imaginar

que mi corazón se debate

entre confesarse o callar,

entre el olvido o el embate…

 

Fotografía y texto de Sara de Miguel. ¡Feliz día!

 

Belleza perdida

Me miras pero no me ves.

Siento que pasan los días

y que ya no me admiras.

Hace tiempo que en tu alma

ya no se refleja la mía.

Hemos perdido el don de emocionarnos

con tan solo una mirada.

Recuerdo cuando percibía la pasión

en cada una de tus caricias,

cuando podíamos estar horas besándonos

sin importar el mundo,

como si fuéramos

los únicos enamorados del universo.

Ahora ya no tienes tiempo para abrazos de más,

ni para palabras hermosas,

no te quedan fuerzas para escuchar mis historias

ni contarme las tuyas.

Ya no me acunas en tu regazo

cuando tengo miedo o penas.

Ya no busco tu cariño

ni te doy todo el que siento

porque la costumbre

nos ha llevado

a no valorar

todo el amor que nos tenemos.

Me siento como una hermosa flor

sola y solitaria

que florece abatida

porque mi belleza no existe

si tú no la ves.

Belleza perdida por haber perdido

los únicos ojos que la veían…

 

“No dejes que la costumbre acabe con la llama del amor”

Poesía de Sara de Miguel y fotografía de Tomeu Mir.

 

Acto y palabra

Había una vez una fanática de las palabras.

El cariño y el afecto se retrataba en cada vocablo

que surgía a borbotones por el caudaloso río que era su boca.

Una noche, buscando inspiración en los caminos de un campo abandonado,

se perdió con la luna como única guía.

Le rescató un amable caballero que de palabras no entendía nada.

Su pasión eran los actos. Con sus acciones demostraba sus sentimientos.

Le dio calor con su cuerpo para que no sucumbiera en el frío del crepúsculo.

Le proporcionó agua para que no sintiera la sed,

y comida para que no pasara hambre.

Le regaló el cobijo de un árbol frondoso

para que apreciara la formidable hermosura del bosque.

Ella le agradeció sus magníficos cuidados con locuacidad,

como  entendía el mundo: con el vicio de las palabras.

Surgió el amor entre ambos,

pero las ambiguas discrepancias entre ellos

hizo surgir el temor al fracaso emocional.

Tardaron tiempo en reconciliar sus expectativas

pero comprendieron que no eran almas opuestas

sino complementarias.

El don del acto y el de la palabra

se unieron en un querer infinito

presente y futuro portentoso.

 

¡Feliz día!

Poema de Sara de Miguel e ilustración de jb70g.

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