Biblioterapia para cuidadores: “13 Almas”

 

Desde “Para cuidadores: consultoría psicosocial para cuidadores” han dedicado unas hermosas palabras para mi libro “13 Almas”, haciendo una bonita reseña y una recomendación dentro de su propuesta “Biblioterapia: los libros nos sanan”, título con el que siento una gran identificación por la gran verdad que hay tras ella.

En los momento de miedo, angustia y cansancio que vive el cuidador un buen libro, en el que se sienta reflejado y pueda normalizar y sentir libremente sus propias experiencias, existe una parte de sanación: percibir el apoyo imprescindible y necesario para continuar su ardua tarea.

Os animo a que visitéis su página, un lugar acogedor en el que encontrar consuelo y recursos para todos aquellos cuidadores que dedicamos tiempo y esfuerzo a mimar a los demás con cariño y paciencia.

Podéis acceder desde este enlace “Para cuidadores”.

Un saludo afectuoso, Sara.

Decisiones

Decisiones

“… Cada decisión de nuestro presente, será las consecuencias en nuestro futuro. Cada vez que elegimos actuar intencionadamente de una manera que hace daño a los demás, tarde o temprano, nos hacemos daño a nosotros mismos. Cuanto más herimos a los demás, más nos herimos. Cuanto más hundimos a los demás en miedos, más nos hundimos nosotros. Si creas un infierno para alguien, creas tu propio infierno. Cada uno elige su vida y la de las personas que forman parte de ella.  Que sea un cielo o un infierno, es algo que cada uno elige…”.

Extraído de “13 Almas”.

¡Un abrazo y feliz fin de semana!

Fotografía y texto de Sara de Miguel

Repartir amor

Hubo un tiempo antaño en el que los humanos vivían en comunidades pequeñas. Eran pocos, tenían escasos recursos y su supervivencia dependía básicamente de la COLABORACIÓN.

Hoy en día en las sociedades occidentales somos muchos, tenemos multitud de recursos y, a pesar de las comodidades que ésto nos supone, nos centramos en COMPETIR como medio de supervivencia social: tenemos que ser los primeros y los mejores en los estudios, en las actividades de ocio, en el aspecto físico, en nuestros respectivos roles familiares (el mejor padre/ la mejor madre/ el mejor hijo, etc.), en el trabajo, en las redes sociales, y un largo etcétera.

De hecho una persona adulta pasa más tiempo de media en destacar sus logros y virtudes, y criticar los de otros, en los medios sociales que en contactos reales.

Desgraciadamente los “likes” han pasado a ser más importantes que ver a las personas que nos los “dan”, y la educación se basa en el éxito personal en vez de en el mérito del esfuerzo o la ganancia del equipo o del conjunto.

Sé que el proceso que ha llevado a la humanidad a este deplorable estado, (resumiendo al máximo) ha sido el ansia de poder que ha marcado nuestra historia a lo largo de los siglos. Sin embargo no tengo tan claro cual sería el proceso para retomar los valores éticos y morales necesarios para recuperar la empatía, el respeto y la comprensión a nivel global. Creo que no hay una única estrategia y que depende del acto de conciencia de cada uno con sus propias conductas.

Por mi parte, ofrezco amor al mundo. Amor en forma de reflexión y apoyo psicológico, en forma de literatura, en forma de poesía, en forma de música, en forma de imágenes y de palabras.

Es un grano de arena diminuto en el mar del mundo. Pero es mi grano de arena y quiero que viaje con el oleaje a todo aquel que desee leerlo y sentirlo con el corazón. Animo a cualquiera que se sienta identificado con este mensaje a que aporte su granito de arena y lo difunda.

Repartamos palabras de amor incluso en el ocaso decadente del otoño más austero.

Repartamos amor.

 

Imagen y texto de Sara de Miguel.

El dolor de tu ausencia

No puedo más que llorar como si tibias gotas de lluvia me inundaran

por el dolor de tu ausencia, pesado como una losa, porque jamás te he dejado de amar.

Hoy me duelen más que nunca todas las sonrisas que han brotado de mi boca desde que no estás.

En ocasiones pienso que cuando me siento feliz, aunque sea por un instante

es tan solo una ilusión, nunca una realidad, porque sin ti es imposible la felicidad.

Y me siento culpable por cada risa vivida porque no ha sido a tu vera,

y me siento inmensamente triste porque contigo no he podido compartirlas.

Y siento el vacío más intenso porque a cada segundo que pasa se desdibuja tu recuerdo

y se me resquebraja la voz porque la tuya apenas es una reminiscencia.

Y añoro ser cómplice de tus locuras y que tú fueras el de las mías.

No quiero que desaparezcas, no quiero, no puedo, perder tu recuerdo.

Deseo con tanta fuerza que sigas a mi lado que a pesar de ausencia

me aferro a ella como si en ello se me fuera la vida entera.

Por eso recurro a las palabras:

porque el día que no me quede memoria, o el día que yo ya no esté,

quiero que sigas existiendo aunque sea en forma de versos mal rimados.

Deseo que no desaparezcas nunca pues en mi corazón y en mi alma

no hay amor más verdadero que el que te profeso a ti y a tu recuerdo.

Declaración de principios

Soy una persona independiente y fuerte. Como una planta que sobrevive en invierno y florece en primavera.

Me gusta cuidarme y cuidar de las personas que quiero. Cuido el jardín de mi vida, cuido a las personas que quiero regando con ternura y pasión cada relación de la que formo parte.

Podemos tener una relación juntos, pero no quiero que sea como cualquier relación.

Es indiferente si la relación es de amor, amistad, de trabajo o simplemente casual o temporal. Pero es nuestra relación y me gustaría que hubiera una diferencia.

Ésta diferencia está en que para formar parte de mi vida debes respetar que tengo unos principios que me definen y que son importantes para que nuestra relación sea sana y satisfactoria:

  • No busco en ti que llenes ningún vacío. Mi vida está llena de personas y situaciones geniales. Soy una persona sana física y emocionalmente. No tienes que sustituir a nadie, ni curarme de nada. No necesito que llenes mi tiempo. Tengo responsabilidades, inquietudes, amistades y aficiones suficientes como para que no me basten las horas para hacer todo lo que me gustaría. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir mis responsabilidades y las tuyas, mis inquietudes y las tuyas, mis amistades y las tuyas, mis aficiones y las tuyas en el punto que a ambos nos satisfaga.

  • No busco en ti que soluciones mis problemas. He tenido muchos, y salido airosa de ellos. Unas veces me ha ido bien, y las otras he aprendido de mis errores. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir mis problemas contigo, y que compartas los tuyos conmigo, ser un equipo que mejora las circunstancias, y que se apoya en los errores, aprendiendo juntos esto tan difícil que es vivir.

  • No busco en ti amor incondicional. El amor está siempre condicionado a las personas que lo comparten. No necesito grandes demostraciones, ni situaciones dramáticas. Sin embargo, si me amas, deseo que piensen en mí cada día como un motivo para sonreír, y me lo hagas saber. Deseo que confíes en mí, y me lo hagas saber. Deseo que si surgen dudas o necesitas hablar, me lo hagas saber. Deseo que te sientas feliz por compartir la vida conmigo, y me lo hagas saber. Te aseguro que si te amo, yo te haré saber que eres un motivo para sonreír, que confío en ti, que te deseo, y que me siento feliz por compartir tu vida conmigo.

  • No espero que te quedes para siempre. La vida cambia. Las circunstancias cambian. Las personas cambian y las relaciones cambian. Comprenderé la evolución de tu vida, de tus necesidades, de tus inquietudes y de tus sueños. Estaré ahí para ayudarte siempre a lograr tus objetivos, apoyarte en tus decisiones y favorecer que crezcas como persona. Si en algún momento decides continuar tu camino sin mí a tu lado, lo respetaré y guardaré nuestros recuerdos en el mejor cofre, que es mi corazón latiente. Siempre que lo desees mi puerta estará abierta con una sonrisa. Deseo que si en algún momento mi vida cambia, o yo cambio, o cambian mis sueños e inquietudes, también lo respetes. Si sigo un camino en el que nuestra relación se distancia, deseo que lo respetes y guardes mis recuerdos con cariño, y si puede ser, que dejes aunque sea una ventana a la que asomarme para saber de ti porque siempre serás importante para mí, pase el tiempo que pase.

  • Finalmente, no busco en ti la felicidad. La felicidad es un traje a medida que sólo puede confeccionar uno mismo. Yo soy consciente de ello y me cuido emocionalmente para ser feliz, independientemente de que formes parte de mi vida. Sin embargo, si se dan las circunstancias, deseo compartir esa felicidad contigo, formar parte de tus motivos para ser feliz, y que formes parte de mis motivos para ser feliz.

Las relaciones deberían ser así. Claras, sinceras y realistas. Llevadas con sabiduría y afecto. Como la naturaleza: todo fluye en armonía.

Si estás dispuesto/a a respetar y compartir mis principios… ¡Bienvenido/a a mi vida!

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

Antisocial

Me miras y me dices que odias a los gatos.

No lo creo.

Pienso que simplemente te sientes demasiado identificado con ellos.

Dicen de ti que eres antisocial, que no te gusta la gente.

También lo dicen de los gatos y sólo es que desconfían de quien no conocen.

Dicen que eres arisco y que expresas con demasiada sinceridad tus puntos de vista.

Los gatos se muestran intratables si no perciben buenas sensaciones,

y lo demuestran sin consideración porque no les preocupa lo que piensan los demás.

Los gatos son independientes, buscan tener su espacio y valoran su libertad.

Tú necesitas salir al mundo, compartir tus inquietudes y disfrutar de tener las puertas abiertas.

Los gatos siempre vuelven al hogar. Necesitan el amor de su familia. Cariño y aceptación.

Tú vuelves siempre deseando mecerte en el seno de nuestra adoración por ti.

Los gatos agradecen y retornar con su suave ronroneo el afecto que reciben.

Tú me arropas, me acaricias y me susurras al oído que soy tu vida.

Quizá odias a los gatos.

Quizá eres un gato que se siente incomprendido en un mundo de humanos.

Quizá eres el humano-gato más adorable del mundo.

Gracias por existir y ser así.

 

Texto de Sara de Miguel.

Dibujo cedido por jb70g.

¡Feliz día!

Detalles

Aprovechando la fecha “señalada” del calendario, que nos invita a manifestar nuestro amor, comparto una reflexión sobre un tema importante en las relaciones: la atención a los DETALLES. Y de ahora en adelante en el presente texto donde pone relación quisiera generalizar a cualquier persona por la que sintamos afecto de nuestra vida (pareja, hijos, otros familiares, amistades, etcétera).

Cada persona siente, vive, piensa y se comporta diferente. Por lo tanto la importancia que le da a los detalles será diferente.

Si la otra persona de tu relación no es detallista y te gustaría que lo fuera, díselo, y dale opciones y alternativas para que sepa cómo hacerte detalles que te resulten significativos para ti. O al contrario, si no eres detallista y la otra persona sí, pregúntale si eso le supone malestar, y qué podrías hacer para que se sienta mejor. Básicamente favorece la comunicación.

Los detalles son una manera preciosa de reforzar a las personas con las que tienes algún tipo de relación afectuosa, y de que la otra persona te refuerce. Es una manera de demostrar interés y generar emociones positivas intensas. Pero también es una inversión de tiempo, esfuerzo y (cuando son materiales) dinero, por lo que asegúrate de que ambos expresáis vuestros gustos y apetencias respecto a los detalles.

No olvides que hay detalles que son gratis: los halagos y alabanzas.

No desaproveches la oportunidad de reconocer a las personas que estimas todo lo que te gusta de él o ella. Habla de lo que no te gusta o te genera malestar en pequeño (mediante la crítica constructiva y las discusiones positivas), y habla de lo que te gusta y te hace sentir bien en grande (mediante los halagos, las alabanzas y los refuerzos).

Recuerda que somos lo que hacemos: si tus hábitos comunicativos y conductuales tienden a generar malestar, generas y activas huellas de memoria negativas. Si, por el contrario, tus hábitos comunicativos y conductuales tienden a generar bienestar, generas y activas huellas de memoria positivas.

Una relación sana, estable y satisfactoria es en la que el bienestar del otro es igual de importante que el tuyo, y viceversa. Tú eres el responsable de tu parte, y tú eliges cómo deseas que se sientan los demás respecto a ti.

Al final lo único importante no es ser, ni tener, relaciones perfectas, es ser y hacer relaciones FELICES.

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

Extraído y adaptado de “¿Es el enemigo? La eficacia de comunicarte”.

¡Feliz día!

Duelo

“Rosa había perdido a Felipe.

A nivel emocional, se había aislado del mundo, evitaba su propio dolor. Como ella misma decía “Me meto en mi búnquer, y si no pienso, ni siento, no me duele tanto”. Pero era una percepción irreal. Porque doler, le dolía igual, aunque así no lo hacía tan patente.

Pasó por muchas fases diferentes. El duelo no es un proceso ni estructurado ni secuencial. Unos días venía enfadada con el sistema de salud y con los médicos por no haber podido salvar a Felipe. Otros venía enfadada con Dios. Otros días venía tan triste que casi no podía ni hablar, sólo lloraba desconsolada. A veces odiaba la vida, otras veces la odiaba más. La mayor parte del tiempo hacía una negación beligerante de sus propias emociones. Las pocas veces que aceptaba sus propias emociones se hundía en un pozo de desesperación y de sinsentidos filosóficos y psicológicos de la vida. Para mí, como profesional, era horrible ver que hiciéramos lo que hiciéramos, apenas avanzábamos. Como persona, yo sufrí con ella el dolor de la ausencia de Felipe. A través de Rosa, le conocí como si hubiéramos sido amigos en vida. Me dolía también su pérdida…”

Extraído de “13 Almas”

Sara de Miguel

Alma que arde

A tu lado soy el alma que arde de pasión por la vida,

el corazón que palpita incansable ante la adversidad,

la mente positiva frente a cualquier dificultad

y el abrazo que consuela las heridas.

A tu lado soy mejor:

a tu lado soy combustible,

a tu lado soy calor,

a tu lado soy rescoldo,

a tu lado soy lumbre

a tu lado soy fuego abrasador…

 

¡Feliz fin de semana!

Sara de Miguel

 

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