Te engaño

Te engaño.

Para qué negarlo por más tiempo

si me notas en la mirada

lo que ocultan mis palabras.

Te engaño cada día:

cuando te observo

y tu belleza me embarga

pero no lo menciona mi habla.

Te engaño

cuando te admiro por tus obras,

por tus logros y tu constancia,

y no salen los vocablos de mi garganta.

Te engaño

cuando quisiera adornar tus labios

con un tierno ósculo

y de mi boca no sale nada.

Te engaño

cuando quisiera compartir mil abrazos

y mis manos sólo aciertan

a quedarse mudas en mi regazo.

Y todo por seguir danzando

con la sociedad y sus preceptos,

en una danza absurda

donde las buenas palabras,

las hermosas,

las que expresan cuánto amamos,

nos avergüenzan

más que cualquier crítica o falta.

Te engaño

y sé que a quien de verdad engaño,

a quien traiciono con mis silencios,

es a mí misma

por no decirte,

todas las veces que así lo siento,

cuánto te amo.

 

¡Feliz domingo y no os engañéis ni engañéis a nadie, pues el amor debe ser expresado!

Fotografía y texto de Sara de Miguel.

 

¿Todas las mentiras merecen un perdón?

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Te he mentido.

Me has mentido.

Lo siento.

Lo sientes.

No mereces mentiras ni engaños.

No merezco mentiras ni engaños.

Sin embargo, una mentira no siempre es un adiós.

En ocasiones una mentira es un error.

Siento haber errado. Siento haberte decepcionado.

Sientes haber errado. Sientes haberme decepcionado.

Soy más que un error. Soy mucho más.

Eres más que un error. Eres mucho más.

Juntos somos más fuertes que cualquier error.

Me haces feliz.

Te hago  feliz.

Y mi mayor deseo es hacerte feliz.

Y tu mayor deseo es hacerme feliz.

A pesar de todos los errores que he cometido.

A pesar de todos los errores que hayas cometido.

Merecemos un futuro.

Juntos somos mejores de lo que nunca hemos sido.

Tú me haces mejor persona.

Yo te hago mejor persona.

Tú me haces sonreír y me llenas el corazón de emociones bonitas.

Te hago sonreír y te lleno el corazón de emociones bonitas.

Te quiero. Déjame quererte.

Me quieres. Te dejo quererme.

Perdóname por favor.

Te perdono. No es un favor. Es el fiel reflejo del amor sincero.

Ese amor que siempre has demostrado.

Un error no cambia quién eres ni quienes somos juntos.

Un error no cambia nuestro camino hacia el infinito.

El futuro es nuestro.

El futuro es nuestro…

¡Feliz martes!

Sara

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