Qué guapa estás desde que vuelas alto

¡Qué guapa te ves desde que vuelas alto!

Desde que no conoces límites

y la imaginación es tu único horizonte.

¡Qué hermosura la de tu conciencia!

Límpida y cristalina como la nieve,

tranquila y sosegada como un atardecer.

¡Qué bonita te ves desde que te has desencadenado!

Has roto tus ataduras con el dolor y el pasado

has dejado marchar a las personas que te hacían daño.

¡Qué belleza la tuya, aleteando alegre y risueña!

Vuela, preciosa mariposa.

Vuela donde te lleven tus alas y tus quimeras.

 

 

Por verte sonreír

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Antaño quedó el día que llegaste a mí

hastiado de recuerdos tristes.

Nuestras hazañas nos enlazaron por caminos exóticos

y ahora transitamos juntos en la aventura de la vida.

Hemos dejado atrás nuestros miedos

y nuestras penurias

para volver a ser felices.

He comprendido que puedo ser

una majestuosa y efímera mariposa,

o una tosca y sempiterna tortuga

siempre que mi tiempo sea contigo.

He cambiado mis utopías

porque es mejor cumplir nuestros sueños.

Puedo renunciar a cualquier obsequio

porque tú eres mi futuro.

La vida es maravillosa a tu lado

y tu sonrisa es mi mejor regalo.

 

Fotografía y poema de Sara de Miguel.

¡Feliz jueves!

Llamamiento al corazón

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   Me siento una hermosa mariposa.

  Mi pasado no son mis errores, son mis experiencias, mis aprendizajes. Agradezco todos y cada uno de ellos.

   Mi presente es un bonito jardín, lleno de flores que visito y mimo cada día, para que luzcan brillantes bajo el sol.

   Mi futuro es incierto, pero no me preocupa, pues aún no ha llegado. Me dejo llevar por la suave brisa de la naturaleza, y me poso a admirar el paisaje de mi camino, a cada aleteo.

   Sé que mi vida será breve, pero no por ello menos maravillosa. Me hago a mí misma un llamamiento al corazón, y a la cordura. Me cuido, y cuido de quienes me rodean. Y en un acto de fe inquebrantable, creo en las personas y en su bondad.

   Mientras maduraba, dentro de mi crisálida, reflexionaba que soy un ser único y que todo lo que puedo aportar a los demás también lo es. Elijo darles mi comprensión, mi cariño, mi respeto y la calidez de mi seno.

   Ahora vuelo, junto a mi familia y amigos, y me siento completa y dichosa. Elijo. Todas mis elecciones tienen un poco de locura y un poco de sensatez, para que el equilibrio entre responsabilidad y diversión haga de mi existencia un hogar en el que sentirme segura y feliz.

   ¿Quieres acompañarme en este intenso y mágico viaje en la vida?

   Entra en tu crisálida y reflexiona sobre tus aprendizajes. Sal al mundo y vuela alto, disfrutando cada segundo. Sueña, y lucha por tus sueños. Al fin y al cabo, esta es tu vida y sólo tienes una: elije cómo deseas que sea.

   Soy una alma libre. Yo elijo ser una hermosa mariposa.

   Fotografía y texto de Sara de Miguel.

   ¡Feliz miércoles!

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