
Encerrado en tu ausencia

Y dices que eres humana,
cuando al inhalar el perfume que desprendes
quedo sin aliento.
Eres un indómito paraje de belleza
exento de fruslería.
Hechizado me hallo
pues alojada tu brujería en mi seno
me encierra tu ausencia
en torres imposibles de derrocar.
Efímero alijo de calor
cuando tus ojos absortos
atisban el horizonte
y me señalan inocentes
el sendero que conduce
a mi triste y austera alma,
en firme reyerta
por abandonar toda atalaya
y alcanzar el singular
clamor de tu sonrisa
que el mar divisa
cual faro en la tormenta.
Eres el amor imposible,
la pasión desalojada de mi lecho,
la emoción deshojada de mi pecho.
Me desairo y resplandezco en mi osadía
de reclamarte como mía
cuando sólo a ti te perteneces,
cuando sólo perteneces a la vida misma.
Y no puedo poseerte,
poseer la mayor de las riquezas,
en mi mortalidad e indolencia.
Lloro tu ausencia
aún sabiendo que rompe
el cielo de mis entrañas,
embravece el mar de mi alma
y arde en fuego mi corazón.
Quedo encerrado en mi torreón
de miseria, tristeza y desasosiego
por no tenerte cerca,
por no sentirte aquí,
a mi lado.
Inconcebible pesadumbre
que por no tenerte
encerrado de pena mi esencia desfallece…
¡Feliz miércoles!
Poema y Fotografía de Sara de Miguel
Premios Bitácoras
Desde 2004, la plataforma Bitacoras.com convoca anualmente los Premios Bitácoras a los mejores blogs en español. Un certamen que engloba bitácoras escritas, habladas (podcast), en imágenes (fotoblogs) y vídeo (videoblogs).
Los lectores votan por sus blogs favoritos y un jurado compuesto por ganadores de ediciones anteriores y personalidades del mundo de la comunicación elige a los vencedores en un total de veinte categorías.
Si sois lectores de mis publicaciones, amantes de la poesía, de la música, de la fotografía, de la literatura y del arte en general y os gustan los contenidos de mi blog, os invito a participemos juntos en este certamen en la categoría de «Mejor Blog de Arte y Cultura». Tenemos hasta día 28 de octubre para que podáis votar a través del enlace que hay al inicio de la página.
¡Feliz viernes y muchas gracias por vuestro apoyo!
Sara
Tu ausencia

Él me habla de ti,
de cuando estabas vivo:
me habla de tus bromas,
de tus palabras inventadas,
de tus locuras,
de tus gestos,
y de tu sonrisa torcida.
Me habla de tu ausencia
en sus miradas perdidas,
en sus interminables silencios
en su tristeza amarga,
en las lágrimas que se guarda,
y en la ira que le atenaza,
por tu vida truncada.
Y te siento…
Te siento dentro en cada recuerdo
que ahora también es mío,
en cada vacío que nos rodea
y que no hay palabras
en ningún idioma
que pueda describirlo.
Lamento con un dolor inmenso
no haberte conocido,
porque así como él te ama,
sé certera que te hubiera amado
con la misma intensidad
que la añoranza demoledora
que tu ausencia todo lo embarga…
Poema de Sara de Miguel y fotografía de Tomeu Mir
En memoria de Miquel Mir.
Si te vieras con mis ojos…

Estar enamorada es saber que no hay nadie como tú.
Que despertar es desear sentir tu piel a tu lado,
que dormir es soñar con tus abrazos,
que la razón de vivir es regalarte todas las sonrisas.
Estar enamorada es tener pequeños y grandes detalles
porque me apetece hacerte feliz.
Estar enamorada es no desear otro cuerpo que no sea el tuyo
ni otra mente que no sea la que te enreda en esta complicada vida.
Estar enamorada es quererte con todas tus virtudes
y todos tus defectos.
Estar enamorada es tener paciencia en tus días malos
y cariño en tus días tristes.
Estar enamorada es compartirlo todo, porque hay un nosotros.
Estar enamorada es saber que en el mundo hay más de siete mil millones de habitantes
y que te amo sólo a ti.
Estar enamorada es elegirte todos los días como compañero de viaje.
Estar enamorada es saber
que si te vieras con mis ojos
no tendría ningún poema que escribirte.
Fotografía y poema de Sara de Miguel.
¡Feliz martes!
No te pido nada

No quiero que seas
la princesa de mis sueños,
te prefiero mujer imperfecta
en todos mis ocasos.
No te necesito vestida de gala,
te adoro desnuda en mi cama,
despeinada,
con los ojos entreabiertos
y las mejillas sonrosadas.
No deseo que me digas que me quieres,
sólo ansío susurrarte al oído
mil poemas escritos de suspiros
mientras me enredo entre tus rizos.
No pretendo conquistar ningún reino,
si mi mayor tesoro es morar en cada efímero latido de tu pecho.
No me importa tu pasado,
porque voy a besar
cada una de tus cicatrices
hasta que olvides
que alguna vez te hicieron daño.
No te pido todo tu presente,
no te pido tu futuro, no te pido nada
porque tengo la eternidad
para admirar
el brillo incandescente de tu sonrisa,
contar cada uno de tus lunares
y ver en tu mirada el reflejo del suspiro de mi boca cuando te miro.
No te pido nada,
sólo quiero regalarte todo este amor
que me desborda y embarga.
Voy amarte, amor,
sin miedos, sin problemas, sin ego.
Voy a amarte, amor,
como nunca nadie te ha amado.
Poema de Sara de Miguel y fotografía de Tomeu Mir.
¡Feliz semana!
Estar enfermo

Estar enfermo no es lo mismo que enfermar. No es algo momentáneo, como un resfriado, que viene y se va. Es un estado continuo que te cambia y te obliga a enfrentarte en cada momento a una situación desconocida, a la incertidumbre de qué te espera al llegar un nuevo día. Te arrebata la energía física como un vendaval, te aleja de tu trabajo, de tus amistades, a veces incluso de tu familia. Te deja sin aliento, te merma las creencias y las ilusiones. Absorbe tus esperanzas y las transforma en miedo. Y en ese doloroso trance debes imponerte unos objetivos, trazar un plan, seguir adelante y disfrutar de cada pequeño hálito de felicidad que te ofrecen los pequeños placeres de la vida: una sonrisa, un abrazo, un beso, un trozo de bizcocho, una llamada inesperada, un paseo, un atardecer, el olor del salitre del mar, la hierba en los pies, el rasgar unas cuerdas de guitarra, unas páginas llenas de palabras enarboladas, y un montón de cosas más, que cuando estás sano no valen apenas nada, y cuando estás enfermo valen todo un mundo.
Cada día muchas personas afrontan el reto de convivir con su enfermedad. De no dejarse atrapar por el vendaval de la desesperación y la desesperanza. De seguir adelante con los pies en la tierra, la mirada alta y los anhelos de salud como bandera. Para todos ellos mi más sincero respeto y apoyo, y mi experiencia hecha poema:
Me siento sola.
Encerrada entre cuatro paredes
esperando una solución que no llega.
Atrapada en un cuerpo demasiado imperfecto
para afrontar la vida que me espera tras la puerta.
Me refugio en los libros,
en la música,
en las palabras que escribo.
Pero nada hace desparecer el dolor
ni las noches en vela
ni los monstruos a los que me enfrento.
Me consuelo en la sonrisa infinita de mis hijos,
en el amor incondicional de mi guerrero de las sombras,
en mi familia y mis amigos.
Me hacen sentirme fuerte,
seguir luchando
y no perder la esperanza.
Nunca voy a perder la esperanza.
Nunca.
Creo

Todavía creo en la sonrisa inocente de los niños,
todavía creo en la sabiduría de la naturaleza,
todavía creo en el hermoso perfume de las flores,
todavía creo en los juegos infantiles.
Todavía creo en la inconmensurable bondad humana,
todavía creo en la calidez de los abrazos,
todavía creo en el dulce sabor de un beso,
todavía creo en la fuerza de una suave caricia.
Todavía creo en las buenas personas,
todavía creo en un gesto amable,
todavía creo en la sabiduría de los ancianos,
todavía creo en el hogar y en la familia.
Todavía creo en la amistad,
todavía creo en la magia,
todavía creo en en el amor,
todavía creo en la poesía.
Fotografía y texto de Sara de Miguel.
¡Feliz martes!
Precipio

Y entonces regresa como cada año la fecha señalada en el calendario.
Vuelve cual tormenta, o tormento, a recordarte que ya no está a tu lado.
Te envuelve poco a poco en las neblinas de su ausencia
te rompe de nuevo en mil pedazos y pierdes la cordura.
Una mano apresa tu corazón herido, destroza tu alma
y no hay palabras para describir la angustia que te atenaza.
Caminas cual etéreo fantasma en un mundo que ya no es el tuyo
recordando cada momento, con recuerdos desdibujados por el tiempo.
Deseas más que nada recuperar su esencia, su olor, su tacto.
Y nada, absolutamente nada, puede aliviar tu tristeza
curar la sangría de pesar, ira e incomprensión por su pérdida.
El nudo complejo de tu pecho te sustrae de tus rutinas
te convierte en su presa, te atrapa en sus redes invisibles e infinitas
te retrae a aquel tenebroso día en que cualquier amanecer se convirtió en tinieblas.
Atrapado en un búnker en medio de la nada,
a kilómetros de distancia de todas las personas que te rodean
porque nadie, ni en su más ilimitada misericordia, puede aliviar semejante tortura.
Y entonces llega el ocaso, y con él se desvanecen los números que te afligen
pero nunca volverá a ser el mismo, ni aunque quisieras.
Y cada día te asomarás al precipicio para mirar a los ojos con auténtico quebranto
a la muerte que se llevo a tu persona amada.
Dedicado a todas las personas que han perdido a una persona importante, irremplazable e inolvidable.
Fotografía y texto de Sara de Miguel.
Las letras de todos mis poemas

Eres la luz de cada ocaso,
el aroma de todas las flores,
la sonrisa inocente de los niños,
la melodía que hace vibrar el cuerpo,
el brote colorido que nace de la naturaleza muerta,
los rayos que iluminan los senderos perdidos,
la inspiración de todas las canciones,
los latidos acelerados del corazón,
el sentido de la vida,
y las letras de todos mis poemas.
Fotografía de Tomeu Mir y poema de Sara de Miguel
¡Feliz jueves!
