
Una frase excepcional de una poeta excepcional.
Conoce a Elvira Sastre: sensible, brillante, única.
Todo un referente en la poesía contemporánea española.
¡Que hagas buen fin de semana!
Psicología, literatura, poesía y música

Una frase excepcional de una poeta excepcional.
Conoce a Elvira Sastre: sensible, brillante, única.
Todo un referente en la poesía contemporánea española.
¡Que hagas buen fin de semana!

COLOR DE LAS AMAPOLAS
Y abro la ventana
en esta noche tibia
para que entre bien el frío
y no dejé que se deshiele
la escarcha que cubre el ancla
de mis anhelos baldíos.
Tú, mientras,
me regalas los oídos:
“Besos en tu cuello,
olor de flor de cerezo.
Sonrisas en tu boca,
color de las amapolas…”
Llenas de joyas mi cuello,
cargas mis hombros
de sueños vacíos,
con la copa llena
y el alma incierta
te oculto mi pesar
y mis miedos más temidos.
Ya no quiero tus palabras,
que mienten más que hablan:
“Caricias en tu cuerpo,
dulce de caramelo.
Ojos en los que volar,
plumas de quetzal…”
Despuntando el alba
acallo los murmullos
de los amores pasados,
de los futuros perdidos.
Te miro y tejo nuevos sueños
a la altura de mi ombligo.
Y, al final, siempre
me dejo llevar por tu labia:
“Canto de sirena,
súmmum de belleza…”
Y, al final, siempre
quedo a la deriva en tu río…
(Collage: Aurora Correa. Poema: Sara de Miguel)
Hola, mi nombre es Sara. Soy psicóloga. Ahora pensarás que por ser psicóloga tengo derecho a darte el peñazo con un montón de páginas llenas de tópicos sobre la psicología, y sobre la felicidad, y lo que tienes y debes hacer para ser feliz, seas quien seas, y sea cual sea tu situación. Pero no, este no es ese típico libro. Si lo estás leyendo quizá esperas precisamente eso: un montón de consejos profesionales o pseudoprofesionales para alcanzar una (te lo digo desde ya) inalcanzable e inexistente felicidad permanente. Por eso tiene un título de chiste, parafraseando al gran humorista español Gila, que no es más que una ironía sobre los propios libros de autoayuda que acaparan los escaparates de librerías y grandes almacenes, vendiéndonos la idea de que todos podemos (y debemos) ser perfectos y felices.
Hoy día en nuestra sociedad nos inculcan una educación en la que para “ser alguien” debemos comportarnos de una manera preestablecida, dentro de unas normas estrictas. Debemos ser estudiantes modelo, sacar buenas notas en todo y destacar en una o varias facetas de nuestra vida. Además, nuestro físico debe ser cañón, debemos ir vestidos a la última moda y ser el alma de todo acto social. Y por supuesto, ser parejas ideales (e idealizadas), padres y madres, hijos, hijas, hermanos, hermanas, abuelos, abuelas, nietos y nietas extraordinarios, amigos y amigas fieles, y trabajadores incansables.
Se supone que todo eso que “debemos” ser nos acerca a la felicidad. Ese YO 2.0 perfecto. Pues espero no decepcionarte en la primera página, pero… ¡Sorpresa! Todo eso lo único que consigue son personas abrumadas por obligaciones y expectativas que les llevan al cansacio físico y emocional, y al aborrecimiento de sí mismos y de los demás.
Este libro es un contacto con el enemigo, llamémosle y hablemos con él. Que no es más que nosotros mismos y nuestros estereotipos sociales.
Aquí os dejo el enlace al vídeo de Miguel Gila que inspira el título del libro, para amenizar con un poco de humor las reflexiones importantes de la vida:
¡Que hagas un buen día!