Precipio

Y entonces regresa como cada año la fecha señalada en el calendario.
Vuelve cual tormenta, o tormento, a recordarte que ya no está a tu lado.
Te envuelve poco a poco en las neblinas de su ausencia
te rompe de nuevo en mil pedazos y pierdes la cordura.
Una mano apresa tu corazón herido, destroza tu alma
y no hay palabras para describir la angustia que te atenaza.
Caminas cual etéreo fantasma en un mundo que ya no es el tuyo
recordando cada momento, con recuerdos desdibujados por el tiempo.
Deseas más que nada recuperar su esencia, su olor, su tacto.
Y nada, absolutamente nada, puede aliviar tu tristeza
curar la sangría de pesar, ira e incomprensión por su pérdida.
El nudo complejo de tu pecho te sustrae de tus rutinas
te convierte en su presa, te atrapa en sus redes invisibles e infinitas
te retrae a aquel tenebroso día en que cualquier amanecer se convirtió en tinieblas.
Atrapado en un búnker en medio de la nada,
a kilómetros de distancia de todas las personas que te rodean
porque nadie, ni en su más ilimitada misericordia, puede aliviar semejante tortura.
Y entonces llega el ocaso, y con él se desvanecen los números que te afligen
pero nunca volverá a ser el mismo, ni aunque quisieras.
Y cada día te asomarás al precipicio para mirar a los ojos con auténtico quebranto
a la muerte que se llevo a tu persona amada.
Dedicado a todas las personas que han perdido a una persona importante, irremplazable e inolvidable.
Fotografía y texto de Sara de Miguel.
Las letras de todos mis poemas

Eres la luz de cada ocaso,
el aroma de todas las flores,
la sonrisa inocente de los niños,
la melodía que hace vibrar el cuerpo,
el brote colorido que nace de la naturaleza muerta,
los rayos que iluminan los senderos perdidos,
la inspiración de todas las canciones,
los latidos acelerados del corazón,
el sentido de la vida,
y las letras de todos mis poemas.
Fotografía de Tomeu Mir y poema de Sara de Miguel
¡Feliz jueves!
Prometo

Prometo no faltarte nunca.
No desfallecer.
No dejar de luchar por tus sueños.
Prometo quererte,
amarte,
como nadie lo hará jamás.
Prometo enseñarte
y perdonarte
al errar.
Prometo serlo todo
prometo no ser nada
Prometo ser
tu apoyo siempre
y un regazo
sempiterno
en tu camino
al andar.
«Personas hogar»
«Personas hogar» son aquellas que nos cobijan como un árbol.
Nos dan luz cuando nos perdemos en la oscuridad de la tristeza.
Nos dan aire cuando la angustia de la vida nos abruma.
Son nuestro apoyo cuando necesitamos consuelo.
Nos hacen sonreír cuando afloran las lágrimas.
Se muestran fuertes para ayudarnos a superar nuestros miedos.
Nos cobijan cuando se presentan adversidades.
Nos acompañan en el camino y echan raíces junto a nosotros
para que nunca estemos solos.
Fotografía y texto de Sara de Miguel.
Dedicado a todas mis «personas hogar».
La vida es…

La vida es la sucesión de los momentos
que pasan mientras esperas
que sea lo que crees
que debería ser.
No te engañes, no hay vidas perfectas
ni milimétricas en las que todos tus objetivos quepan.
Pues no elegimos el principio ni el final. Ni siquiera el camino.
Pero ten sueños y lucha por ellos.
Y elige bien quién va a tu lado a cada paso,
porque cuando desfallezcas sólo te quedará
el camino recorrido y quien te haya acompañado,
haciendo de tu vida un poema más feliz o más aciago
según el amor que te haya regalado.
La dicha es la esperanza.
La esperanza de alcanzar lo inalcanzable
y la de regalar sonrisas a tus seres amados.
Fotografía y poema de Sara de Miguel.
Mano con mano

Mano con mano
pasen días o pasen años.
Cultivando el jardín del amor
con cariño y alegría.
Florecer con amigos y familia
es el mejor de los regalos.
No dudes en dedicarle tu presente
a quien desees tener presente en tu futuro.
Aciaga despedida

En la letanía de este atardecer solo el vetusto silencio de la despedida me acompaña.
Sé que estás cansado y deseas caer en los cálidos brazos de Morfeo.
Mis emociones te sobran. Son un pesado fardo en tus párpados.
Ahora dormitarás cual bebé neonato,
incapaz de rememorar que instantes antes del alumbramiento habitaba en otro cuerpo.
Mientras yo busco en mi regazo el tibio último ósculo de nuestro afecto desorientado.
Quisiera conocer las causas de la derrota,
que me sacuden como si fuera un bajel a la deriva.
Las heridas del corazón siempre sangran a borbotones,
dejando un oscuro y triste borrón en la historia. En esta historia.
En la historia de todas las historias: la nuestra.
Es tarde para compadecerse porque nuestro cariño se malograse.
Es tarde para arrepentirse de las palabras de amor consabidas y no mencionadas.
Ya no puedo ofrecer el entusiasmo del viajero que descubre un nuevo mundo,
un nuevo y deslumbrante camino que le hechiza y le cautiva,
como fue descubrir cada uno de tus rincones hermosos y coloridos .
Ya no puedo luchar en guerras dialécticas habiendo perdido todas las batallas.
No queda esperanza para esta alma impía de pasión y adulación por ti.
Embelesada por tu reino de frialdad emocional he desfallecido en las heladas.
Y todo cuando aún creía haber conquistado al soberano, por un efímero momento de
miradas cruzadas mientras nuestros cuerpos ardientes se entrelazaban.
No puedo llorarte más.
No quiero seguir ahondando en mis vacíos. Los que tú has dejado.
Absorta en un recuerdo fugaz de felicidad renuncio a todo.
Volveré a empezar mi camino,
este camino empedrado que me tuerce los tobillos
al intentar mostrarme firme ante tamaña adversidad: olvidarte.
Cuando finalice prometo no molestar.
Me habré encontrado a mi misma
y ya no necesitaré tus manos como mi brújula incrustada de futuros infinitos.
Cierro los ojos y declaro en estado de cuarentena permanente mi romanticismo
porque sin ti no tiene sentido.
Por favor, no vuelvas a dolerme.
No vuelvas con palabras urgentes como manos de cirujano torácico en una operación a vida
o muerte.
No has sabido alentar mis latidos.
No me robes más que bastante difícil es mantener el aire circulando en mi cuerpo
sin que se me acabe la vida en esta aciaga despedida.
¡Feliz martes de poesía!
Sara
No es cursi

Qué palabras tan intensas y ciertas. Son fruto del gran pensador y poeta Alejandro Jodorowsky. Es el creador del Movimiento Pánico y de la controvertida Psicomagia. Dejando de lado las aplicaciones prácticas y su limitada cabida en la Psicología Científica, hay que reconocer que se trata de uno de los autores más influyentes en la literatura y poesía internacional contemporánea. Sus relatos y frases conllevan una indudable reflexión sobre la vida y la gestión emocional que hacemos de ella. Me quedo sin dudarlo con su capacidad única de exponer con extraordinarias palabras el milagro de las pequeñas cosas de cada día.
¡Feliz jueves!
Sara
Bella Dama

¿QUIÉN CREÉIS QUE SOIS?
Y yo os pregunto
¿quién creéis que sois?
Irrumpiendo en mi vida
cual hermosa doncella
esperando un caballero
de brillante armadura
y gran valentía.
¿Quién creéis que sois?
Agitando mis sueños
con el vals de vuestras pupilas,
atravesando mi garganta
y arrebatándome el aliento
a cada sonrisa, en cada mirada.
¿Quién creéis que sois?
Robando los latidos
que ahora son vuestros,
que ya no siento míos,
ensartando mariposas aladas
que revolotean en mis entrañas.
¿Quién creéis que sois?
Tan bella
que sois indescriptible.
Tan resplandeciente
que deslumbráis
a quien os mira.
¿Quién creéis que sois?
Tan ardiente
que enarboláis en llamas
a quien osa acercarse.
Tan alegre
que la inocencia de los niños
os envidia.
¿Quién creéis que sois?
Para llegar y arrebatarme la vida,
que no puedo vivir sin vos,
y vivir con vos
es tamaña osadía
cual noble batalla.
¿Quién creéis que sois?
Enfrentándome a los monstruos
de mis peores miedos,
que no son más
que sentir que no estéis a mi lado
hasta el final de mi existencia.
¿Quién creéis que sois?
¿Sois quién merece
las preciosas rimas
de los grandes poetas?
¿Sois quién merece
los acordes rasgados
de las mejores baladas?
¿Quién creéis que sois?
¡Quién creéis que sois!
No sé para que le exhorto,
mi bondadosa dama,
si ambos tenemos la respuesta.
Sois la extraordinaria ama
de mi corazón y de mi alma.
Si te gusta lo que escribo puedes ver Mis publicaciones y mi Blog clicando en los enlaces.
¡Feliz semana!
Sara