El poder de la palabra

Palabras, origen de acuerdo entre las personas para expresarse y poder unirse con un objetivo común.

Palabras, fuente de caos en las lenguas que se dispusieron desde Babel, la torre que pretendía llevar a los humanos hasta el cielo.

El cielo alcanzado a través de las palabras que no hacen sino arrastrarnos al infierno de la confusión.

Palabras, concebidas para hacernos la vida más fácil.

Palabras. utilizadas con tanto yerro que nos hunden en el pozo de la desesperación.

Palabras que son mentiras premeditadas, mentiras piadosas, medias verdades y verdades a bocajarro.

Palabras que ilusionan.

Palabras que hieren.

Palabras no dichas.

Silencios que se clavan como estacas.

Palabras mal dichas.

Palabras dichas con buenas intenciones.

Palabras malinterpretadas.

Palabras que nos faltan para expresar lo que surge en nuestras cabezas y corazones.

Palabras que nos sobran.

Exceso de palabrería.

Ignorancia e inocencia.

Palabras mal usadas.

Palabras pensadas durante meses que luego no significan nada.

Palabras que surgen de las bocas inquietas, impulsivas, mal pensadas.

Palabras que no dicen nada y lo dicen todo. Libertad de expresión.

Palabras que dicen todo y no dicen nada. Libertad de interpretación.

Confusión en barquitos de papel llenos de garabatos que se deshacen en el agua.

Palabras como verdugos desalmados de causas perdidas.

Todos provistos de armas blancas en forma de palabra como filos de navaja

que hieren con alevosía o con el candor de la simpleza.

Cuánto daño por letras hiladas con forma de cañón  y artillería.

Batallas iniciadas, asesinatos a sangre fría, de emociones y sentimientos

por palabras mal comprendidas o, simplemente, no expresadas.

Quizá sólo una elucubración de una mente atormentada por demasiadas guerras perdidas

entre palabras y palabrería.

El poder de la palabra. El poder más extraordinario para hundir en la tristeza o la mayor alegría.

Y sólo son palabras…

 

Os recomiendo echar un vistazo a “¿Es el enemigo? La eficacia de comunicarte” para conocer y manejar el poder de la palabra.

Reflexión y fotografía de Sara de Miguel.

Ocaso

Y las palabras hermosas que son son el reflejo de tu afecto

se pierden ominosas en el camino que va de tu corazón a tu boca,

se enredan en tus rizos sin siquiera rozar el aliento que me alimenta

y dejan un vacío, triste y frío, entre nuestros cuerpos enrarecidos.

¡Tantos silencios innecesarios

y tantas palabras agonizantes antes de haber nacido!

Porque aquello que callas

es como los epitafios de las tumbas:

 cuando el amor muere

decirlo ya no tiene ningún sentido…

 

(Compartid todo lo bueno que sentís por las personas que amáis,

nunca se sabe cuando no podréis dejar de hacerlo).

Sara de Miguel

Lo que hacemos cada día III: ¿aprender?

La comunicación es el rasgo que nos define frente a nosotros mismos y a las otras personas. Parte de nuestra autoestima se crea bebiendo de la fuente de las valoraciones que nosotros nos “comunicamos” a nosotros mismos, y de las que nos comunican los demás. Utilizamos palabras como “simpático” para definir a aquella persona que habitualmente se comunica de forma alegre o divertida, “borde” a aquella que lo hace de manera esquiva o desagradable, “cariñosa” a quien demuestra en su comunicación cercanía y amabilidad.

La amistad se basa en la comunicación. La relación con tus familiares se basa en la comunicación. Tu trabajo y tu relación con tus compañeros se basa en la comunicación. Tu relación de pareja se basa en la comunicación. Si tienes hijos, vuestra relación, y sus futuras relaciones, se basan en la comunicación. El amor, la ciencia, la vida y todo lo que puedas imaginar, se basa en la comunicación.

Por todo ello, el rasgo humano más característico que tenemos es la comunicación. Y, la pregunta del millón es ¿quién nos enseña a comunicarnos? ¿Te enseñaron en el colegio? ¿Te lo explicó algún familiar? ¿Te hicieron un curso específico en el trabajo? Estoy prácticamente segura de que nunca nadie se ha sentado a explicarte qué es la comunicación, cuales son sus rasgos, cómo funciona ni como mejorarla. Y todo eso teniendo en cuenta que es el comportamiento que más vas a realizar a lo largo de tu vida y del que va a depender, desde tu propia autoimagen, hasta la relación con todas y cada una de las personas con las que te encuentres a lo largo de tu vida.

¿Cómo crees que aprendes a comunicarte? ¿Cuales son los pilares del aprendizaje en comunicación?

¡Feliz semana!

Sara

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