Un libro de comunicación debe tener una portada que comunique mucho y muy bien.
El libro está terminado. El proceso de revisión también. En un par de días estará publicado.
Esta es la foto de portada que hemos seleccionado tras meses de búsqueda de ideas y muchas horas de arduo trabajo por parte de los modelos y del fotógrafo Tomeu Mir.
No me puedo sentir más orgullosa y satisfecha del resultado.
En ocasiones hay que alejarse de todo y mirar al horizonte. Allí se hallan todas la respuestas. En la soledad y el encuentro con uno mismo se puede sentir el presente: en el aire con olor a salitre, en el tacto arisco de las piedras, en el reflejo insurgente del sol.
En el confín de nuestro mundo se puede vislumbrar el futuro, aquel que uno quiere y desea, y percibir el camino que nos acerca a nuestros anhelos. El amor, la salud, el dinero, la familia, las amistades forman parte de lo que ansiamos: sentir que formamos parte del universo, de nuestro universo y del universo de las personas que amamos.
Mirar atrás y aceptar nuestro pasado, mirarlo con cariño, y tratarnos con el respeto que merecemos. Al fin y al cabo, somos quienes somos gracias a lo vivido.
La vida no es más que asomarse a nuestro propio abismo, al acantilado de nuestros miedos y nuestras pasiones. A nuestro pasado, presente y futuro. Y seguir caminando entre óbices, rocas escarpadas y mar embravecido. Siempre con una dulce sonrisa y con el destello de la luz en la mirada.
Dos jóvenes sin nada que ofrecer,
dicen sus votos y extienden sus alas.
Se establecen con solo lo necesario
viviendo de amor.
A ella no le importa lo que esta de moda,
solo le gusta la manera en la que él sonríe.
No se necesita más que mármol y tejas
viviendo de amor.
Viviendo de amor,
comprando el tiempo
sin alguien con quien compartir, nada vale un centavo.
Como una rima al estilo antiguo
viviendo de amor.
Suena simple,
es lo que piensas,
pero el amor te puede hacer atravesar el fuego sin parpadear.
No se necesita mucho cuando tienes lo suficiente
viviendo de amor
Dos personas adultas sin nada.
Los hijos se han ido pero siguen cantando
uno al lado del otro en el columpio de la terraza
viviendo de amor.
Él ya no puede ver,
ella apenas puede barrer el piso,
pero cogidos de la mano caminan hacia la puerta
viviendo de amor
Viviendo de amor,
comprando el tiempo
Sin alguien con quien compartir, nada vale un centavo.
Como una rima al estilo antiguo
viviendo de amor.
Suena simple,
es lo que piensas.
Pero el amor te puede hacer atravesar el fuego sin parpadear.
No se necesita mucho cuando tienes lo suficiente
viviendo de amor
Viviendo de amor,
comprando el tiempo
sin alguien con quien compartir, nada vale un centavo.
Como una rima al estilo antiguo
viviendo de amor
Suena simple,
es lo que piensas.
Pero el amor te puede hacer atravesar el fuego sin parpadear.
No se necesita mucho cuando tienes lo suficiente
viviendo de amor
No, no se necesita mucho cuando tienes lo suficiente
viviendo de amor…
Es jueves. Hay atasco. Llueve. Veo el reflejo desenfocado del mundo a través del cristal.Todo es mentira. O en su defecto, lo parece. La vida, una ilusión. El amor es el preludio de la desesperación, la alegría el de la tristeza. La ira me embarga porque nada es real. Me siento como un ser etéreo, efímero, perdido en un mar de crédulos permanentes.
Me deprimen las gotas incesantes golpeando mi encierro metálico. Miro alrededor. absurdo: todos acelerando y frenando en una vida sin sentido. Ahora vamos hacia delante. Más tarde hacia atrás. pero casi siempre desorientados. Cándidos a la deriva de la incesante corriente emocional que nos embarga.
Por fin he llegado. Mi destino. Mi hogar. Abro la puerta y aquí estáis. Mi rayo de luz. Mi esperanza. De repente todo es verdad. O no. Pero da igual, una sonrisa vuestra, y puedo creer en la magia de nuestra existencia. La lluvia me parece hermosa, el tiempo a contracorriente ya no importa. Os devuelvo la sonrisa. Siento vuestra luz, me ilumina. Sonrío y todo es verdad.