Lloveré

Lloveré desde las entrañas

hasta empañar el cristal que oculta mi alma.

Inundaré el pozo de nuestros recuerdos

hasta reducirlo a fría escarcha.

Si te vas no quedará nada:

el vacío inmenso

de tu ausencia en mi universo.

Lloveré si te vas

y no veré nada

más que gotas llovidas

de mi corazón

que ahogarán nuestro futuro

en agua cristalizada…

Fotografía y poema de Sara de Miguel

¡Feliz fin de semana!

Eterno insatisfecho

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“Eres demasiado rubia”

dijiste cuando los rayos de sol veraniego se reflejaban brillantes en mi cabello.

“Eres demasiado morena”

dijiste cuando los copos de nieve se posaban con ternura en mis oscuras pestañas.

“Eres demasiado alta”

dijiste cuando, tumbados en la luna, posaste tu cabeza en mi cálido pecho.

“Eres demasiado baja”

dijiste cuando quise perdonar tu ausencia regalándote un beso.

“Eres demasiado delgada”

dijiste cuando una mala noche llorabas y te abracé para darte consuelo.

“Eres demasiado gorda”

dijiste cuando quise conocerte entrando por los resquicios de tu ombligo.

“Eres demasiado dulce”

dijiste cuando quise acariciar tus viejas y dolorosas heridas.

“Eres demasiado amarga”

dijiste cuando quise apartar tus miedos de mis sempiternas sonrisas.

Quise ser yo y no te pareció suficiente.

Quise ser quien tú querías que fuera y te pareció demasiado.

Ya no quiero ser nada que alimente tu ego.

Quiero distancia, quiero silencio, quiero olvidarte

porque nada cambiará aunque yo cambie.

Nada nos hará felices aunque yo te ame,

a tu lado sólo puedo esperar un futuro imperfecto

porque desbrozas sin piedad cualquier hermosa flor de esperanza

y hielas el manto acogedor del campo con tu falta de requiebro.

Te deseo al menos que tu búsqueda sea liviana y no un réquiem por un sueño.

Hasta nunca…mi eterno insatisfecho.

Extraído de “Komero”.

Fotografía de Tomeu Mir y poema de Sara de Miguel.

Ocaso

Y las palabras hermosas que son son el reflejo de tu afecto

se pierden ominosas en el camino que va de tu corazón a tu boca,

se enredan en tus rizos sin siquiera rozar el aliento que me alimenta

y dejan un vacío, triste y frío, entre nuestros cuerpos enrarecidos.

¡Tantos silencios innecesarios

y tantas palabras agonizantes antes de haber nacido!

Porque aquello que callas

es como los epitafios de las tumbas:

 cuando el amor muere

decirlo ya no tiene ningún sentido…

 

(Compartid todo lo bueno que sentís por las personas que amáis,

nunca se sabe cuando no podréis dejar de hacerlo).

Sara de Miguel

Traición

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Entre las rocas, varado, me hallo.

Sin esperanza alguna que no sea la de olvidar tus encantos.

¡Pensar que algún día estuve de ti enamorado!

Cuan hermosa es la adoración de quien nos parece todo ternura,

y qué triste la decepción de saber de tus engaños.

¡Recordar que dijiste que me amabas!

Cuánto dolor desgarrado en mi costado

por tus puñaladas viles y egoístas

que no responden más que a tu ambición desmedida.

Dices que era amor cuando tan sólo fui un capricho,

un juguete entre tus manos traidoras y tu alma vacía.

Verte marchar tras haberte dado la mano en los tropiezos del camino,

tras haberte abrazado y cuidado en las peores lides sobrevenidas.

Verte marchar porque has decidido empezar una guerra

en la que dices ser víctima y no eres más que verdugo

sin que mis palabras y mis actos tengan transcendencia alguna.

Me siento triste y desangelado ante tan aciago destino:

el de aceptar que no me amaste,

pues quien ama no daña a la persona amada

por ganar trofeos que al corazón no engañan.

Aquí permanezco, entre el cielo y la arena,

hasta que el tiempo consuma el poco amor que por ti me queda…

Fotografía y poema de Sara de Miguel

KOMERO o la poesía íntima

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“KOMERO, primer libro de poemas de Sara de Miguel es una colección de textos accesibles y directos, versos intimistas que parten desde el yo y luego vuelven a él, tras haber iluminado por momentos alguna zona cotidiana.
En ellos, la autora se asoma a los registros emocionales que transitan los amantes (hablar de amor implica, necesariamente y en algún punto, abordar el desamor) y también indaga en el estado de escritura, ese en el que se reconoce quien lleva en sí el virus de la palabra.
Mientras en su armario o Komero, como ella misma explica, aguardan libros de Neruda, Gala, Bécquer y Lorca, Sara de Miguel sigue pintándose versos en el cuerpo.
Hechizada.
Y viva, más que nunca”.
Julia Santibáñez (@danioska) escritora, editora y gran poeta al frente de palabrasaflordepiel.com prologa con cariño y buen criterio mi primer poemario. En él os ofrezco mi versión más íntima y personal. Me desnudo el corazón y el alma para mostraros mi yo profundo. Espero que os guste y estaré encantada de recibir vuestras impresiones.

Podéis encontrar KOMERO tanto en formato tradicional como en formato digital en Amazon.esAmazon.com,  Smashwords, Ibooks y otras plataformas digitales.

¡Feliz día!

Sara de Miguel

Confesiones de un bastardo

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La ópera prima de Maximilian Sinn te atrapa y hurga en tu pecho hasta hacerlo suyo en fuertes y hermosas palabras.

Un poemario con carácter contemporáneo basado en sentimientos clásicos y bastamente humanos.

Sus metáforas militares se entremezclan con alegorías a los astros en un conjunto equilibrado que te ataca y te acaricia vulnerando toda defensa emocional.

En “Confesiones de un bastardo” el autor, el hombre, el poeta, te cuenta su historia, y te deja con ganas de más.

Una lectura obligada para los amantes de la poesía.

¡Feliz viernes!

Sara de Miguel

Encerrado en tu ausencia

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Y dices que eres humana,

cuando al inhalar el perfume que desprendes

quedo sin aliento.

Eres un indómito paraje de belleza

exento de fruslería.

Hechizado me hallo

pues alojada tu brujería en mi seno

me encierra tu ausencia

en torres imposibles de derrocar.

Efímero alijo de calor

cuando tus ojos absortos

atisban el horizonte

y me señalan inocentes

el sendero que conduce

a mi triste y austera alma,

en firme reyerta

por abandonar toda atalaya

y alcanzar el singular

clamor de tu sonrisa

que el mar divisa

cual faro en la tormenta.

Eres el amor imposible,

la pasión desalojada de mi lecho,

la emoción deshojada de mi pecho.

Me desairo y resplandezco en mi osadía

de reclamarte como mía

cuando sólo a ti te perteneces,

cuando sólo perteneces a la vida misma.

Y no puedo poseerte,

poseer la mayor de las riquezas,

en mi mortalidad e indolencia.

Lloro tu ausencia

aún sabiendo que rompe

el cielo de mis entrañas,

embravece el mar de mi alma

y arde en fuego mi corazón.

Quedo encerrado en mi torreón

de miseria, tristeza y desasosiego

por no tenerte cerca,

por no sentirte aquí,

a mi lado.

Inconcebible pesadumbre

que por no tenerte

encerrado de pena mi esencia desfallece…

¡Feliz miércoles!

Poema y Fotografía de Sara de Miguel

Odiarte así

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Odiarte así,

tanto y tan dolorosamente

que ya no me caben

remiendos en las heridas.

Me despedazo

cual muñeco de trapo

por no abrirme en canal

y sangrar por las venas

los gritos ahogados en lágrimas

o las súplicas ante tus ausencias.

Odiarte así

porque el sufrimiento

supera cualquier recuerdo bonito.

Porque ya no puedo soportar

los miedos ni las mentiras.

Qué triste odiarte así,

tan intensamente,

después de tanto esfuerzo

y tantas penas,

después de tanto tiempo perdido.

Odiarte así

porque ya no puedo amarte

de ninguna manera.

Ojalá la vida te trate bien

que a mí ya no me quedan fuerzas

ni esperanzas.

Ya no me queda afecto

que tú, pequeña traidora,

no hayas consumido

en esta pesarosa condena.

Odiarte así

y dejar morir

todo el amor vivido.

¡Feliz jueves!

Fotografía y poema de Sara de Miguel

Aciaga despedida

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En la letanía de este atardecer solo el vetusto silencio de la despedida me acompaña.

Sé que estás cansado y deseas caer en los cálidos brazos de Morfeo.

Mis emociones te sobran. Son un pesado fardo en tus párpados.

Ahora dormitarás cual bebé neonato,

incapaz de rememorar que instantes antes del alumbramiento habitaba en otro cuerpo.

Mientras yo busco en mi regazo el tibio último ósculo de nuestro afecto desorientado.

Quisiera conocer las causas de la derrota,

que me sacuden como si fuera un bajel a la deriva.

Las heridas del corazón siempre sangran a borbotones,

dejando un oscuro y triste borrón en la historia. En esta historia.

En la historia de todas las historias: la nuestra.

Es tarde para compadecerse porque nuestro cariño se malograse.

Es tarde para arrepentirse de las palabras de amor consabidas y no mencionadas.

Ya no puedo ofrecer el entusiasmo del viajero que descubre un nuevo mundo,

un nuevo y deslumbrante camino que le hechiza y le cautiva,

como fue descubrir cada uno de tus rincones hermosos y coloridos .

Ya no puedo luchar en guerras dialécticas habiendo perdido todas las batallas.

No queda esperanza para esta alma impía de pasión y adulación por ti.

Embelesada por tu reino de frialdad emocional he desfallecido en las heladas.

Y todo cuando aún creía haber conquistado al soberano,  por un efímero momento de

miradas cruzadas mientras nuestros cuerpos ardientes se entrelazaban.

No puedo llorarte más.

No quiero seguir ahondando en mis vacíos. Los que tú has dejado.

Absorta en un recuerdo fugaz de felicidad renuncio a todo.

Volveré a empezar mi camino,

este camino empedrado que me tuerce los tobillos

al intentar mostrarme firme ante tamaña adversidad: olvidarte.

Cuando finalice prometo no molestar.

Me habré encontrado a mi misma

y ya no necesitaré tus manos como mi brújula incrustada de futuros infinitos.

Cierro los ojos y declaro en estado de cuarentena permanente mi romanticismo

porque sin ti no tiene sentido.

Por favor, no vuelvas a dolerme.

No vuelvas con palabras urgentes como manos de cirujano torácico en una operación a vida

o muerte.

No has sabido alentar mis latidos.

No me robes más que bastante difícil es mantener el aire circulando en mi cuerpo

sin que se me acabe la vida en esta aciaga despedida.

¡Feliz martes de poesía!

Sara

Copenhague

 

Un grupo español que despunta por la voz característica de su cantante y por el melodrama impreso a los acordes y las letras de sus canciones. Ellos son Vetusta Morla. Ofrecen una discografía variada en melodías y temáticas. Su directo es intenso y directo, revindicativo y dulce.

Vetusta Morla tiene muchas canciones ampliamente coreadas, sin embargo yo me inclino por Copenhague, un homenaje al amor y al desamor actual, inmerso en un mar de dudas y dificultades.

“Dejarse llevar suena demasiado bien.
Jugar al azar,
nunca saber donde puedes terminar o empezar…”

¡A disfrutarlo y feliz fin de semana!

Sara

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